Imaginando la vuelta a los entrenamientos para el arranque de agosto, Marcelo Gallardo ordenó a sus jugadores extranjeros volver a la Argentina para cumplir con los protocolos previos en materia de salud y no entorpecer la preparación.
Rafael Santos Borré, Juan Fernando Quintero y Jorge Carrascal desde Colombia, Nicolás de la Cruz de Uruguay y Robert Rojas en Paraguay, ya iniciaron los permisos correspondientes para volver. Una vez aquí, serán sometidos enseguida a los test correspondientes en Argentina y cumplirán un período de aislamiento social preventivo.
El Millonario instalaría su puesta a punto en Ezeiza. A partir de las recomendaciones, no se montarían concentraciones como lo hubiera deseado, pero el objetivo final es la Copa Libertadores.
River es el que más complicada la tiene en este sentido, no sólo por la categoría de su rival para el jueves 17 de septiembre, sino por la sede del partido, nada menos que San Pablo, una de las ciudades más comprometidas de Brasil por la cantidad de casos confirmados de coronavirus, dentro de un país por demás condicionado por la enfermedad.
Mario Pergolini, vicepresidente primero de Boca, expresó la preocupación que hay en la dirigencia xeneize por los viajes que tiene que hacer el equipo cuando se reanude la Copa Libertadores y también porque aún no hay permiso para que los equipos puedan volver a los entrenamientos.
"Hay aeropuertos que están cerrados. Con Independiente Medellín nosotros ya jugamos la ida, ahora tenemos que ir a Colombia. Y antes está el partido en Paraguay. Pediremos que nos aclaren qué pasa si no podemos viajar", dijo Pergolini en el programa que conduce en su propia radio, la FM Vorterix.
"Ahora, si no podemos llegar, ¿nos van a sacar los puntos? Vamos a mandar una carta a la Conmebol para que nos digan qué va a pasar. Y tomar una decisión", agregó el empresario de medios.