Indicó que el delincuente las apuntaba con el arma todo el tiempo y les decía: "Denme todo porque sino esto va a terminar muy mal". Una vez que las encerró en el baño del local, el ladrón se llevó el dinero que había en la caja registradora, dos celulares (uno de una empleada y el otro de la empresa), la billetera de una de las chicas y varias prendas de vestir del local. "No se llevó las carteras porque no le entraban", resaltó Eugenia.
La joven detalló que el ladrón actuó a cara descubierta y les decía que había otra persona esperándolo afuera. Sin embargo, las empleadas no divisaron a nadie más.
Personal policial montó un operativo para intentar dar con el delincuente, pero sin resultados positivos.