El juez Juan Pablo Balderrama, avaló el acuerdo entre las partes -al que adhirió la defensa de Barbosa, Ramiro Amaya- y condenó al joven.
Barbosa le había robado bajo amenazas y con una 9 milímetros a un carpintero. Allí, se había alzado con unos 5000 pesos, celulares y dos computadoras y había logrado escapar.
Los efectivos de la Comisaría 28 de La Angostura dieron con el sospechoso por la red social y tras simular ser clientes, lo arrestaron sobre la Ruta 40, en la Curva de Vera.
Luego, en un rastrillaje realizado entre la carpintería y la casa de Barbosa, la Policía encontró parte del botín y la ropa que utilizó durante el ataque.
El carpintero le relató a la Policía en la denuncia que el ladrón había ingresado vestido con un mameluco, guantes y el rostro cubierto. Pero el hombre pudo reconocer a su atacante por la voz y les dio un nombre. Así, los investigadores recurrieron a la red social y dieron con el sospechoso, que horas después fue detenido.
La Policía secuestró el arma utilizada en el robo.