NEUQUÉN
La traumática experiencia de un taxista neuquino que fue asaltado a mano armada por fin encontró algo de alivio. El ladrón asumió su culpabilidad y ahora podría recibir una pena mínima de cinco años de prisión por el hecho.
Eran las 20:30 del martes 12 de julio pasado cuando Kevin Mora junto a dos amigos se subieron a un taxi en calles Chaco y Planas, frente al barrio Militar. Domingo, un taxista de 60 años que terminaba su jornada laboral, decidió levantar a los jóvenes pero nunca se imaginó que minutos después le robarían la recaudación.
Luego de dar varias vueltas sin destino, los falsos pasajeros le hicieron parar el taxi en Güiraldes y Koessler, en el barrio Villa María. En ese momento, Kevin, quien tenía puesta una gorra, “le colocó un cuchillo a la altura del cuello del taxista y le exigió que le entregue la billetera, la cual contenía una suma aproximada de 800 pesos”, tal como relató Agustín García, el fiscal del caso. Además, los jóvenes se llevaron las llaves del vehículo, un Ford Fiesta, y dos atados de cigarrillos.
Los delincuentes huyeron rápidamente a pie, pero la inmediata denuncia de la víctima, con una amplia descripción de sus atacantes, y el rápido accionar policial hicieron posible detenerlos.
Al momento de la detención, los efectivos encontraron que Mora tenía en su poder la suma denunciada por el taxista, que además lo identificó en rueda de presos.
Mora seguirá detenido mientras espera conocer su condena.