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El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, recordó este miércoles como fue el secuestro de su padre durante la dictadura militar, a 45 años del golpe. “Fue una experiencia que me marcó. Me hizo entender más lo que fueron esos años durísimos para la Argentina”, dijo.
En una serie de tuits que escribió por el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, el mandatario porteño recordó a las “víctimas de la última dictadura en nuestro país”. “Es una fecha para el ejercicio de la memoria colectiva, una memoria indispensable para construir nuestro presente y futuro como Nación”, aseguró.
"El 24 de marzo empezamos a vivir el capítulo más doloroso de nuestra historia, en el que la violación a los derechos humanos fue una constante de un gobierno de facto responsable de crímenes de lesa humanidad y terrorismo de Estado", escribió.
Larreta acompañó sus mensajes con un video en el que recuerda que su padre, que murió en abril de 2004, fue secuestrado por los militares. “En mi casa había mucha política. Mi viejo era dirigente del MID y era íntimo del cura (Carlos) Mugica también. Él casó a mi viejo y nos bautizó a nosotros”, agregó.
Luego repaso el secuestro de su padre. "Fue cuando yo tenía doce años. Vivíamos con mi viejo y con mis hermanos nos turnábamos para dormir con él. Y una noche que me tocaba dormir con él, la chica que trabajaba en mi casa toca la puerta: ‘señor, lo buscan abajo", contó.
"Papá se levantó para ver quién era y no volvió. Después nos enteramos que bajó a abrir, lo agarraron y se lo llevaron en el simbólico Falcon verde. Desapareció y no tuvimos más noticias", añadio.
“Me acuerdo que al día siguiente vino un montón de gente a casa y sentía que nos daban el pésame. Sentí que perdí a mi papá en esa situación. Uno a esa edad capta. Ya se hablaba de gente desaparecida y se empezaba a escuchar”, apuntó.
“A la semana o a los diez días, jugaban Racing y River o un partido muy visible. Fue noticia que el presidente de Racing no fuera a la cancha. Entonces (el tema) se hizo público”, recordó.
Rodríguez Larreta cree la trascendencia pública del hecho, a raíz de la ausencia de su padre en el estadio de Racing, fue lo que le “salvó la vida”. “Se cree que estuvo en el llamado ‘Pozo de Banfield’, uno de los centros de detención. Es una vivencia que me dejó muy marcado”, señaló.
"Tuvimos la suerte -no sé si decir suerte porque la situación fue horrible- que la visibilidad de mi viejo, por ser presidente de un club de fútbol, le salvara la vida. Hay muchos otros que no tuvieron esa suerte y hoy se lamentan", dijo.