Cuba
Después de una semana de ceremonias y de un cortejo fúnebre que recorrió casi toda la isla, las cenizas de Fidel Castro realizaron su camino final desde el Parque de la Revolución en Santiago de Cuba hasta el cementerio de Santa Ifigenia, donde fueron enterradas.
Las cenizas fueron colocadas en un espacio cercano al que tiene el héroe nacional José Martí, según relató la emisora estatal Radio Reloj. Apenas unas horas antes, soldados vestidos con uniforme de gala de color blanco y un brazalete negro en señal de luto habían conducido el cortejo que llevaba la urna de madera de cedro con las cenizas del líder cubano. A los costados, miles de personas habían roto el silencio y cantaron de manera espontánea el himno nacional. Muchos gritaban “¡Yo soy Fidel!” cuando la urna, cubierta por la bandera cubana y protegida por una urna de cristal, pasaba a su lado.
“Pidió que ni calles ni monumentos lleven su nombre. El líder de la revolución rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas”. Raúl Castro Presidente de Cuba
El cortejo estuvo acompañado por el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, general Leopoldo Cintra Frías, y los viceministros Ramón Espinosa Martín y Joaquín Quinta Solás, también generales.
El funeral llevado a cabo ayer en Santa Ifigenia fue privado y reservado a la familia de Castro y “personalidades especialmente invitadas”, como los líderes de Venezuela, Nicolás Maduro; y Bolivia, Evo Morales, así como los ex presidentes brasileños Lula y Dilma Rousseff.