Sofía Sandoval
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NEUQUÉN
Sin otras alternativas, los vecinos de Balsa Las Perlas dependen de la electricidad para calefaccionar sus hogares, por lo que pagan hasta 7 mil pesos bimestrales de luz. Amparados en el antecedente de CALF, piden contar con tarifas preferenciales para sostener los altos costos.
Las Perlas pertenece a Río Negro y la distribución eléctrica la hace Edersa desde 2015. La empresa aclaró que la energía se compra en el mercado mayorista y el transporte está a cargo de CALF.
En algunos barrios, como Muten y las 33 hectáreas ya existen medidores, mientras que otros vecinos recurren a conexiones precarias que no les garantizan la estabilidad del servicio. Roque Sarda, presidente de la comisión vecinal del barrio Río Sol de ese sector rionegrino, explicó que hace pocos días retomaron los trabajos para instalar medidores pero aún falta completar dos tercios del barrio. A pesar de sus reclamos, la obra estuvo parada más de 70 días.
Como Las Perlas no cuenta con una red de gas natural, los 16 mil habitantes del sector dependen de las garrafas o la electricidad para abrigar sus hogares. Sarda aclaró que una familia puede gastar unos 4500 pesos mensuales en garrafas durante el invierno, por lo que muchos optan por la calefacción con energía eléctrica.
“A muchas familias les vinieron cuentas de tres mil kilowatts por bimestre sólo por la calefacción, y a eso hay que sumarle la iluminación y otros aparatos”, señaló el vecinalista y aclaró que las facturas pueden llegar a los 7 mil pesos. “Así no hay sueldo que alcance”, remarcó.
Los vecinos comenzaron a discutir internamente la posibilidad de solicitar una tarifa preferencial al tener en cuenta que son dependientes de la electricidad para iluminar, calentar sus hogares y bombear el agua para sus tanques. Se amparan en el programa de CALF que ofrece tarifas sociales para los vecinos de algunos barrios de Neuquén.
“Lo de CALF es un antecedente importante porque ellos tienen un espíritu cooperativo, mientras que Edersa sólo piensa en la rentabilidad y no tiene diálogo con los vecinos”, aseguró Sarda. El vecinalista aclaró que la empresa incluso cobra un porcentaje por el consumo no registrado, el cual es determinado a través de un medidor central.
Edersa informó que la posibilidad de otorgar tarifas sociales está fuera de la voluntad para otorgarla que tenga la empresa, porque esas depende de una ley provincial que las instaure, tal como una ordenanza estableció en Neuquén que CALF disponga descuentos.
Transporte
Los colectivos dejan a pie a los perlenses
Además de enfrentar altos costos por la electricidad, los vecinos de Balsa Las Perlas remarcaron que padecen a diario las graves deficiencias del sistema de transporte público de pasajeros. Roque Sarda, vecinalista de ese sector de Río Negro, explicó que al lugar sólo llega un ramal de la empresa ex Indalo, por lo que la disponibilidad de frecuencias es escasa. El vecinalista puntualizó que entre un micro y otro hay una espera de 45 minutos y consideró que eso perjudica los tiempos de los vecinos.
“Algunos no pasan o se retrasan y eso nos hace perder turnos con los médicos o perder el presentismo en los trabajos”, señaló el presidente de la vecinal.
Sarda agregó que los colectivos están en mal estado de conservación, por lo que se rompen reiteradamente. Ante esas circunstancias, los perlenses deben hacer dedo o reunirse en grupo para compartir los gastos de un taxi.
“Cuando un colectivo no pasa, el siguiente viaja excedido y eso deteriora los coches”, explicó Sarda. El vecinalista dijo que es frecuente quedarse varado a mitad de camino y tener que buscar un transporte alternativo para llegar a destino.