La primera de ellas es el potus, una planta muy conocida en nuestro país que no necesita de grandes cuidados. Es eficaz para absorber formaldehído, xileno y benceno.
Nocivos:Por su concentración, los contaminantes en interiores pueden ser entre 2 y 5 veces superiores que en el exterior.
El espatifilo es la segunda recomendada. Capaz de sobrevivir con poca luz y agua, absorbe cinco tipos distintos de contaminantes.
La tercera es la palmera de bamú, una especie originaria de Asia que puede hasta los 3 metros de altura y se encarga de eliminar del aire formaldehído, xileno y amoníaco.
La sansevieria, más conocida como espada de San Jorge, es muy usada en la decoración de interiores y es capaz de sobrevivir en condiciones desfavorables e incluso soportar cambios bruscos de temperatura. ¿Su virtud? Eliminar benceno, xileno, tolueno, tricloroetileno y formaldehído.
Por último se halla el ficus robusta, que aquí se conoce como gomero, eficaz para eliminar formaldehído del aire. También es muy resistente a las enfermedades y, como tiene un índice elevado de transpiración, ayuda a mantener la humedad en el ambiente.