Una suboficial de la Policía de Corrientes fue condenada a prisión perpetua por haber asesinado de nueve balazos a su pareja, un integrante de la Prefectura Naval. El hecho ocurrió en enero de 2019, en Santo Tomé.
El fallo recayó sobre Karina Elizabeth Cabral (32), quien buscó que el crimen fuera encuadrado en la figura de la legítima defensa en un contexto de violencia de género. Para eso, durante el juicio, la mujer cambió su declaración e intentó convencer a los jueces que hizo uso de su pistola reglamentaria para repeler una agresión del prefecto Sergio "Pacho" Gales (42), con quien tenía una hija.
Para los jueces se trató de un homicidio doblemente calificado: por el vinculo y alevosía. Según la investigación, Cabral y Gales mantenían una relación conflictiva. El prefecto estaba asignado a una dependencia de Buenos Aires y cada tres semanas viajaba a Santo Tomé ante la imposibilidad de que Cabral se mudara. En su primera declaración indagatoria, la mujer aseguró que en medio de una discusión se le había escapado el primer disparo porque el gatillo de la pistola era de muy fácil accionamiento y que no recordaba qué sucedió después.
Según dijo, el hecho ocurrió luego de un entredicho que tuvo con Gales porque él quería seguir tomando champagne y tener relaciones sexuales. En la nueva versión de los hechos, Cabral adujo que era víctima de constantes hechos de violencia física y sexual por parte de su pareja. Los jueces, finalmente, no le creyeron.