ver más

Le debía 200.000 pesos a su jefe y le pegó un balazo

"En forma permanente me reclamaba el pago de una deuda y tuve que matarlo, como se hace en mi país Colombia", confesó el homicida.

Un carpintero de nacionalidad colombiana confesó que asesinó a su jefe porque la víctima le reclamaba una deuda de 200.000 pesos. “En forma permanente me reclamaba el pago de una deuda y no tuve otra alternativa que matarlo de un balazo, como se hace en Colombia”, contó el homicida Rios Giraldo Aldanuber.

La víctima fue identificada como Gustavo Vázquez, quien era mecánico de motocicletas y le había prestado más de 200.000 pesos al colombiano, de 36 años, quien prestaba servicios en el taller de Vázquez.

En un principio, Aldanuber se había desligado de la culpa en su declaratorio y aseguró que los ecuatorianos Luis Enrique Ramos Moran, de 43 años, y Ario Javier Rodriguez Alvarado, de 33, también detenidos y con los que compartía la venta de muebles, fueron los autores del crimen. Luego, el colombiano terminó confesando.

En tanto, en una inspección ocular realizada al céntrico taller de motos, funcionarios judiciales y policiales llegaron a la conclusión que Vázquez fue sorprendido por la espalda y que el asesino lo obligó a arrodillarse. En esa circunstancia y sin mediar palabras, el asesino le disparó un balazo con una pistola 9 milímetros, con orificio de entrada por la nuca y salida a la altura de la frente que provocó la muerte del mecánico y prestamista en forma instantánea.

En la misma vivienda de la víctima, la Policía procedió al secuestró de 300.000 pesos, 7000 dólares y joyas.

Te puede interesar