El embarazo había sido considerado de alto riesgo por el tamaño de la nena. Y Nazarena rompió todos los promedios estadísticos.
Un sorprendente momento vivieron médicos, enfermeros y pacientes que estaban en el mismo centro médico donde nació una "superbeba" que pesó más de 6 kilos al nacer. Su mamá dio un impactante relato y confesó que no era la primera vez que tenía un bebé de "gran tamaño".
Todos vivieron una jornada que difícilmente olvidarán. Las balanzas de la sala de maternidad marcaron una cifra impactante y poco habitual para un recién nacido: 6,500 kilogramos. Se trata de Nazarena, una "superbeba” que revolucionó al hospital y cuya historia no tardó en volverse viral en las redes sociales.
Su mamá se llama Yohana y es oriunda de la localidad de Colonia Dora. Debido al gran tamaño que presentaba la beba en las ecografías y estudios previos, los especialistas habían catalogado el embarazo como de alto riesgo.
Sin embargo, la intervención programada se concretó de manera exitosa en el Centro Integral de Salud (CIS) Banda, en Santiago del Estero, durante la semana 38 de gestación.
“Para mí fue difícil porque decían que era un parto riesgoso, pero gracias a Dios salió todo bien. La bebé está perfectamente”, relató Yohana visiblemente aliviada desde la habitación de internación.
Los voceros del centro de salud explicaron que los nacimientos de bebés que superan los 4 kilos ingresan en la categoría de macrosómicos (término médico para referirse a un tamaño considerablemente mayor al promedio). Este tipo de casos requiere estrictos protocolos preventivos para evitar descompensaciones o problemas durante el alumbramiento.
Sin embargo, el historial clínico de Yohana ya mostraba una clara tendencia familiar a gestar niños de gran tamaño, aunque ninguno con las dimensiones de la nueva integrante: su primer hijo nació con 3,800 kilos y su segundo hijo pesó 4 kilos al nacer.
Actualmente, el personal de neonatología del CIS Banda mantiene un monitoreo constante sobre las funciones metabólicas de la pequeña Nazarena, controlando sus niveles de glucemia y parámetros cardiológicos de rutina para garantizar que su adaptación fuera del útero sea óptima antes de recibir el alta.
Aunque la llegada de Nazarena rompió todos los promedios estadísticos de la provincia y conmovió a los santiagueños, quedó muy cerca, pero no alcanzó el récord nacional.
La marca histórica en nuestro país sigue perteneciendo a Luciano, un bebé que nació en la localidad bonaerense de San Nicolás y acusó en la balanza un peso impactante de 7,150 kilos.
De todas formas, en el norte argentino ya se habían registrado hitos similares en los últimos años: en 2022 nació un bebé de 6,400 kilos en Salta, y en 2023 otro de 6,600 kilos en Jujuy.
En los próximos días, Yohana y su “superbeba” recibirán el alta médica para emprender el viaje de regreso a Colonia Dora. Allí las esperan el papá de la nena y sus dos hermanos mayores, ansiosos por recibir en casa a la integrante más famosa de la familia.
El nacimiento de la bebé de 6,5 kilos en Santiago del Estero volvió a poner el foco en la macrosomía fetal, una condición que se define por el peso elevado al nacer.
El caso, difundido en TikTok, coincidió con datos médicos que ubican la macrosomía entre el 8% y 10% de los nacimientos globales. La detección prenatal tiene límites.
El ensayo Big Baby Trial, halló que 60% de los fetos señalados como grandes en una ecografía no lo eran al nacer. El mismo medio indicó que, incluso cuando se realiza la estimación, el peso calculado puede desviarse hasta 10% respecto del real, lo que complica decisiones clínicas.
La macrosomía se define como el nacimiento de un recién nacido con un peso igual o superior a 4.000 gramos, aunque algunos especialistas fijan el umbral en 4.500 gramos. El término “grande para la edad gestacional” se usa cuando el peso supera el percentil 90 para la semana de gestación.