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Le dieron perpetua por dos crímenes y una violación

La pena fue contra Francisco Noseda, quien cometió los hechos durante una reunión de amigos en Isidro Casanova en 2011.

La Justicia lo encontró culpable de los delitos de "abuso sexual con acceso carnal agravado y homicidio agravado por alevosía".
 
Buenos Aires  (Télam) >
Un joven acusado de matar a cuchillazos a su hermana y a un amigo de ésta, de abusar de una niña y de herir a otro familiar durante una reunión en su casa, en la localidad bonaerense de Isidro Casanova el año pasado, fue condenado ayer a prisión perpetua.
El Tribunal Oral en lo Criminal 5 de La Matanza sentenció a la pena máxima a Francisco Noseda (20) por los crímenes de su hermana Libertad (21) y de un amigo de ella, Román Alberto Roldán (22). Además, le imputaron las lesiones a su otra hermana, Leonor (22), y la violación de una vecina menor de edad.
El imputado fue hallado responsable de "abuso sexual con acceso carnal agravado, homicidio agravado por alevosía, dos hechos; homicidio en grado de tentativa y portación de armas".
"Estoy satisfecho porque fue un fallo justo más allá de que la defensa intentó hacer pasar al acusado por inimputable. Se probó que tenía todo planeado y que sabía perfectamente lo que hacía", dijo a Télam Miguel Angel Racanelli, abogado de las víctimas.
El fallo fue leído ayer y  los familiares de las víctimas intentaron agredir a Noseda en la sede judicial pero no lo lograron porque fue retirado de la sala por varios efectivos.
Las familias se mostraron "emocionadas" por la sentencia, especialmente el padre del joven Roldán, quien apenas salió a la vereda se desmayó y debió ser asistido.
En la etapa de alegatos, la fiscal Celia Cejas Martín y Racanelli habían pedido a los jueces que Noseda fuera condenado a prisión perpetua.
Por su parte, el defensor oficial Eduardo Sbriz había solicitado que el joven fuera declarado "inimputable" y que se lo absuelva.
El hecho que se ventiló en el debate comenzó la noche del 22 de abril de 2011, cuando Noseda llegó a su casa en Isidro Casanova, donde se encontraban sus hermanas Leonor y Libertad, un amigo de esta última, Román, y una vecina menor de edad, amiga de las chicas.
Los jóvenes se encontraban solos en la propiedad, ya que los padres de los tres hermanos se habían ido por el feriado de Semana Santa.
Tanto la fiscalía como el abogado de las víctimas recordaron en los alegatos el testimonio que brindó en el juicio Leonor, quien contó que Francisco comenzó atacando a Libertad, a quien le aplicó "varios golpes en la cabeza contra el vanitory del baño" y que luego "subió la música y abrió la ducha del baño" para que no se escuchara desde afuera lo que ocurría en la casa. Fue entonces que, mientras los amenazaba con un pistolón, comenzó a atar a cada joven con cables, cadenas y correas.
Leonor relató que su hermano intentó atacarla con un cuchillo, pero finalmente la dejó y la tapó con una frazada en una cama, momento en que ella pudo escuchar a pocos metros cómo acuchillaba a su hermana y a su amigo Román, ya que ambos gritaban y le pedían que parara. Ambos jóvenes recibieron numerosas heridas a la altura del pecho que les provocaron la muerte.
Luego, se recordó el testimonio que brindó en el juicio una adolescente amiga de las chicas, que contó que el imputado la llevó a otra habitación, la violó y luego escapó.

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