Ella es docente y había comprado el auto, un VW Gol modelo 98, en noviembre del año pasado para trasladarse de una escuela a otra en dos puntos diferentes de la
ciudad. Dos lunes antes, Paula se dio cuenta de que le habían roto la cerradura del auto, pero en ese momento lo arregló y se fue a trabajar sin realizar la denuncia porque estaba apurada.
Ante esa situación, cada vez que llegaba a su casa, la docente colocaba una cadena desde el volante hasta uno de los pedales como medida preventiva. Según los primeros datos, el auto fue robado entre las 2.30, hora en que sus vecinos llegaron y corroboraron que el auto aún estaba ahí estacionado, y las 6, cuando el marido de Paula se despertó para ir a trabajar.
Inmediatamente llamaron al móvil policial que llegó a su casa a los 20 minutos. Luego realizaron la denuncia policial en la Comisaría 21 del barrio y por la tarde, Paula contó salió a recorrer las calles de la ciudad para ver si lo podía hallar.
Desesperada, la vecina pide colaboración a toda la población para poder dar con el vehículo. Se trata de un Gol, modelo 98 de tres puertas, con un alerón bordo atrás, tres llantas de aleación grises y una negra. Además, indicó que el lazo izquierdo del vehículo tiene una abolladura en la chapa y resaltó que aún lo está pagando.