Neuquén .-Los dos individuos que interceptaron y atacaron a tiros a una persona en la noche del 25 de julio pasado en el barrio Villa Ceferino y que fueron procesados con prisión preventiva por el Juez de Instrucción Alfredo Elosú Larumbe, fueron liberados por la Cámara de Apelaciones.
Los Magistrados Richard Trincheri y Héctor Rimaro confirmaron el procesamiento de los imputados, pero cambiaron la calificación del delito.
El nuevo encuadre jurídico que exime a Marcelo Alejandro Gago Cristian García Lillo de ser autores de un robo en perjuicio de la víctima, facilitó la liberación de ambos sujetos.
El Juez de la causa le atribuyó a Gago su responsabilidad penal en el delito calificado como robo doblemente calificado por causar lesiones graves con arma de fuego en concurso real con tenencia de arma de fuego sin contar con la debida autorización legal.
En cuanto a su consorte le endilgó la autoría del robo doblemente calificado, lesiones graves cometidas con arma de fuego y amenazas calificadas en carácter de autor.
En la instrucción de la causa se probó que los delincuentes se movilizaban en una motocicleta e interceptaron el paso de una pareja a quienes amenazaron con asesinarlo si no les entregaban un celular y otros efectos personales.
El joven y su compañera intentaron escapar y, al parecer García Lillo le disparó un balazo desde corta distancia que impactó en su mano derecha.
El mismo sujeto también fue acusado de amenazar con una pistola a un hombre domiciliado en el barrio, horas antes de que se produjera el ataque a la pareja.
García Lillo y su compañero de andanzas delictivas, siempre a bordo de una moto llegaron hasta la casa del vecino y directamente lo amenazaron.
En cuanto a Gago se habría demostrado su participación en la violenta agresión y además, los investigadores de la Comisaría Tercera que allanaron una casa que ocupa en la calle Ruca Choroy, encontraron una pistola Bersa calibre 22 cuya tenencia y portación no se encuentra legalmente autorizada.
Más aún en las actuaciones surgirían elementos concluyentes que revelan la intervención directa de García Lillo y Gago en la violenta agresión a tiros, aunque este último no estaría vinculado con las amenazas.