Ayer, uno de los tantos inquilinos de la capital solicitó la intervención de la UNI al encontrarse con un contrato que avanzó sobre su privacidad. Luego de dos años de alquilar un departamento en el centro, Juan Falgares decidió renovar por otros 24 meses, pero cuando llegó el momento de firmar en la escribanía, se encontró con una cláusula que lo sorprendió.
"Me pone que tengo que mostrar el recibo de sueldo todos los meses y cada tres meses mostrar el resumen de la cuenta bancaria donde se le depositan los haberes", contó Falgares. Dijo que esto sería para ajustar las subas del alquiler a sus aumentos de sueldo. A modo de ejemplo, el contrato que firmó dice: "Si el locatario recibe un incremento del 20% en sus haberes, y el valor que abona de alquiler es de mil pesos, entonces se puede entender que le correspondería pagar 1200 pesos".
"Nosotros no pedimos el resumen de cuenta bancaria ni el recibo cada mes. Pero la idea no está mal, porque el inquilino va a tener incremento sólo si recibe una suba de sueldos. Suena lógico". Guillermo Reybet . Martillero.El hombre, en diálogo con LM Neuquén, indicó que el contrato se firmó en septiembre y que este mes ya tuvo que mostrarle al locatario su recibo de sueldo. "Fue todo muy rápido, lo hablamos antes de firmar el contrato y tuvimos una diferencia porque me toma el total del sueldo (bruto) y no lo que cobro en mano (neto)", aclaró Falgares.
"Es abusivo e ilegal y se mete en la vida privada al pedir estas cosas", expresó la presidenta de la UNI, Pamela Gaita, quien indicó que luego de la denuncia se envió una carta documento al locatario. "El que alquila debe saber cuánto va a pagar en esos dos años, en rentas se debe saber este monto para el contrato, y sin embargo se hizo igual", agregó Gaita.
Suba: Los dueños quieren que si hay una suba de haberes se traslade al vínculo contractual.Maltrato
Lo que le pasó a Falgares es una de las tantas historias que recibe esta organización a diario. "Tenemos un promedio entre 8 y 10 denuncias diarias. Del total que recibimos, seis llegan llorando por este tipo de abusos y maltrato", relató Mercedes Trebino, colaboradora de la UNI.
En este contexto, relató que es muy común que se exijan garantías a la hora de alquilar, a las que muchas veces es imposible acceder: quieren que el garante sea petrolero o empleado público. "Lo que observamos todo el tiempo es un maltrato desde lo humano, sobre todo a las madres solteras y jubilados. También es muy común las malas condiciones de los lugares que se alquilan", explicó Trebino.
Contó el caso de una mujer de Plottier que había alquilado un galpón y lo reformó para hacer su actividad comercial. "Todo empezó con acoso verbal, actitudes intimidatoria y nos enteramos cuando llegó golpeada a la
Defensoría del Pueblo", recordó Trebino.
Sin tantos lugares para ir a buscar algo de ayuda
En la
ciudad hay unos 70 mil vecinos que alquilan. Para muchos es muy difícil lidiar con el desamparo.
No hay muchas opciones para una persona que sufre abusos en los contratos de alquiler, maltrato personal o exigencias inesperadas y desmedidas de sus locatarios.
Los lugares a los que acudir son escasos y desde hace tiempo se están buscando opciones para dar respuesta a la demanda, cada vez más fuerte.
En la actualidad la única que recibe cualquier tipo de reclamo es una organización no gubernamental: la Unión de Inquilinos, que trabaja en forma gratuita y a veces con ayuda de la Defensoría del Pueblo, se procede a la mediación. Fue tan requerida en el último tiempo que hasta se animó a incursionar en las últimas elecciones de la ciudad, presentando candidatos a concejales.
La otra opción es Defensa al Consumidor de la Provincia, pero su accionar es más acotado porque sólo pueden intervenir en los vínculos entre una persona y una inmobiliaria, no en contratos entre particulares.
El director del organismo, Martín Reigada, aclaró que con relación a otro tipo de denuncias, las que tienen que ver con los
alquileres, no son muchas.
"Nosotros podemos actuar sólo si hay un incumplimiento del contrato, para el resto de las cosas no, por eso derivamos a la Unión de Inquilinos", dijo Reigada.
En la ciudad, este tipo de reclamos es una constante durante los últimos años, en un contexto de un sector inmobiliario de altos precios y no tanta disponibilidad. De este modo, hay una puja que, como se ve, se traslada a los modos en que se producen los contratos .