El niño sobrevivió a un accidente de tránsito ocurrido hace dos semanas en Australia, cuando viajaba junto a su hermana y su madre, quien impactó con otro auto que avanzaba a alta velocidad.
A pesar de que sufrió lo que técnicamente se conoce como una decapitación interna (la cabeza se mantiene pegada al cuerpo sólo gracias a los músculos y la piel), los médicos lograron reparar su cuello y ya puede caminar. A pesar de que sufrió lo que técnicamente se conoce como una decapitación interna (la cabeza se mantiene pegada al cuerpo sólo gracias a los músculos y la piel), los médicos lograron reparar su cuello y ya puede caminar.
"Esto es un milagro", expresó Rylea, su madre, al ver a su hijo caminar.
"En el momento en que lo saqué del auto, me di cuenta de que su cuello estaba roto", recordó la mujer.
Luego del accidente, Jaxon fue trasladado en un avión sanitario un hospital de Brisbane, donde fue atendido por el doctor Geoff Askin, conocido como el "padrino de la cirugía de columna" de Australia.
Allí fue sometido a una operación de seis horas en la que Askin y su equipo reacomodaron con un trozo de hilo metálico las vértebras que habían quedado desplazadas.
"Es un milagro que no se haya roto la médula espinal", afirmó el médico, y agregó: "La mayoría de los niños no hubiese sobrevivido a una lesión así, o no podrían moverse ni respirar en caso de ser reanimados".
Jaxon deberá tener la estructura alrededor de su cabeza durante ocho semanas para que los nervios y huesos terminen de sanarse.