Capital federal.- Las primeras tres horas después de un accidente cerebrovascular son claves para disminuir las consecuencias. El ACV es la primera causa de invalidez en los adultos y es la segunda causa de muerte. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 15 millones de personas sufren un ACV por año en todo el mundo y alrededor de 5 millones quedan con secuelas permanentes.
Un ataque cerebral se produce cuando una parte del cerebro deja de recibir sangre por la oclusión de una arteria. Sin oxígeno, las células cerebrales pueden sufrir daño o morir, causando diferentes efectos según en qué parte del cerebro se produzca. Los accidentes cerebrovasculares no tratados a tiempo pueden causar la muerte o dejar distintas secuelas irreversibles en el cuerpo. Los principales factores de riesgo son hipertensión arterial (presente en casi el 80% de los pacientes que sufren un ataque cerebral en la Argentina), diabetes (el 22% de los pacientes que sufren un ataque cerebral son diabéticos), tabaquismo (aumenta el riesgo entre un 50% y un 70%, siendo mayor el impacto en las mujeres), colesterol alto y alcoholismo.
El ACV se puede prevenir ya que el 90% de ellos están vinculados a factores de riesgo que pueden evitarse a través de conductas saludables. Los especialistas recomiendan realizar controles de la presión arterial, diabetes y enfermedades del corazón, abandonar el cigarrillo y hacer dieta y ejercicio físico bajo supervisión médica como las principales medidas de prevención.