Los tripulantes a bordo de la cápsula Orión lograron capturar imágenes inéditas de la Luna. Cómo seguirá el trayecto.
La misión Artemis II de la NASA marcó el regreso de la humanidad a las proximidades de la Luna con un objetivo claro: poner a prueba nuevas tecnologías y obtener información científica inédita que allane el camino para futuras expediciones.
A bordo de la cápsula Orión, cuatro astronautas recorren la mayor distancia alcanzada por una tripulación humana hacia la cara oculta del satélite, en un viaje que representa el primer vuelo tripulado más allá de la órbita baja terrestre en más de medio siglo.
Tras el histórico recorrido con un recorrido por el lado oscuro del satélite, Orión regresa a la Tierra tras un viaje de 10 días. En aquel momento de sobrevuelo, la nave permaneció incomunicada con la Tierra durante un lapso de 50 minutos, un intervalo que permitió contemplar un eclipse solar que no fue visible desde la Tierra.
Este martes, la nave abandonará de forma gradual la órbita lunar. Antes de ejecutar la maniobra de escape, los astronautas dialogarán con los científicos encargados para compartir sus impresiones iniciales tras el sobrevuelo. Esta etapa incluirá una jornada menos exigente, lo que permitirá a la tripulación recuperar energías antes de enfrentar los próximos desafíos del retorno.
Este acercamiento a la Luna permitió a la misión Artemis II cumplir con uno de sus objetivos principales: examinar la cara no visible desde nuestro planeta, considerada por la NASA como un laboratorio natural clave para comprender la historia lunar y el origen del Sistema Solar.
La última parte del vuelo estará enfocada en preparar el reingreso. Antes de volver, Orion se desprenderá de su módulo de servicio y dejará expuesto su escudo térmico, que deberá soportar las altísimas temperaturas de la entrada en la atmósfera. Después se abrirán los paracaídas para completar el amerizaje en el océano Pacífico, previsto por la NASA para el viernes 10 de abril.
Más allá del impacto simbólico de ver otra vez astronautas viajar hacia la Luna, Artemis II tiene una meta concreta: validar que el sistema funciona. Si todo sale como espera la NASA, esta misión dejará allanado el camino para Artemis III (un vuelo de prueba en la órbita terrestre) y Artemis IV, la misión con la que la agencia busca concretar su próximo alunizaje tripulado.
Los astronautas de la misión Artemis II batieron este lunes el récord de mayor distancia recorrida desde la Tierra que estaba en poder del Apolo 13, en 1970.
El módulo Orión (Integrity, según denominaron los astronautas) que transporta a los miembros de Artemis II se ubicó a 252.752 millas de distancia de la Tierra (406.676 kilómetros), superando al Apolo 13 que había llegado a 248.655 millas (400.171 kilómetros)
“El 15 de abril de 1970, durante la misión Apolo 13, tres exploradores habían marcado el récord”, comunicó la operadora de la cápsula, Jenni Gibbons, a la tripulación desde el Centro de Control de la Misión. “En aquel entonces, hace más de 55 años, (James) Lovell, (Jack) Swigert y (Fred) Haise volaron 248.655 millas terrestres lejos de la Tierra. Hoy, en nombre de toda la humanidad, están superando esa frontera”.