Del otro lado del mostrador los atendió la chica menor, quien consultó con su papá el requerimiento de los supuestos clientes y volvió a decirles que les iba a recibir la impresora para reparar.
La respuesta no fue la esperada. Uno de los hombres sacó un arma de fuego y la obligó a entrar a su casa, ubicada detrás del comercio.
Allí ataron a la menor, al padre y a la abuela, los tiraron al piso y comenzaron a exigirles "algo que sabían que tenían". Sin embargo, según dijeron las víctimas, "el dato no era certero".
Los ladrones no se conformaron con la negativa recibida y siguieron insistiendo con mayor vehemencia. Dieron vuelta toda la casa buscando objetos de valor y hasta rompieron paredes de durlock para ver si había algo escondido allí.
Al no encontrar nada, uno de los delincuentes, arma en mano, le dijo al dueño de casa: "Si no nos das lo que te pedimos, nos llevamos a la nena y la violamos".
Al ver que pasaban los minutos sin conseguir lo que buscaban, los delincuentes resolvieron darse a la fuga con una moto Honda Twister. En principio, este sería el único botín del robo, aunque anoche no descartaban que se hubieran llevado algún elemento más.
El hombre, golpeado, pudo salir a la calle y allí pidió ayuda. Luego llegó la Policía.