La reunión se realizó entre los delegados de los choferes y el gerente Leandro Franco, quien les explicó a los colectiveros que se había ido a Santa Fe a pasar las fiestas, por lo que volvió ayer para poder reunirse esta mañana con ellos.
La alerta de los choferes comenzó el pasado 31 de diciembre luego de que les llegara el telegrama de despido a cuatro empleados, que se sumaron a los dos del día 24. En ese momento, Coronel aseguró que se trató de "una provocación de la empresa, que no te deja pasar una fiesta en paz".
Por otro lado, contó que charlaron sobre la posibilidad de incrementar la frecuencia de los ramales que van del oeste al centro, especialmente aquellos que se acercan a la zona de los balnearios, para que la gente pueda concurrir al río Limay.