Las nuevas reformas migratorias serán válidas para todos los cubanos "con independencia de su condición migratoria", según publicó el diario oficial Granma. Ello extiende la medida a los cubano-estadounidenses nacidos en la isla, que deben entrar al país siempre con un pasaporte cubano.
Además de como pasajeros, la isla también permitirá a los cubanos enrolarse como tripulación en barcos mercantes y en cruceros, según el anuncio. Las dos medidas "entrarán el vigor a partir del 26 de abril de 2016", detalló el texto.