Capital Federal
Los tatuajes son básicamente una modificación permanente del color de la piel que se realiza generalmente a través de una aguja para plasmar un dibujo o un texto inyectando tinta o algún pigmento bajo la epidermis.
Pero hay que tener en cuenta que no están indicados en embarazadas, menores de edad, pacientes con vitíligo o psoriasis, pacientes con trastornos de la coagulación, personas que estén cursando una infección activa de la piel y también, las personas que tengan antecedentes de mala cicatrización o cicatrización tipo queloides.
“A la hora de elegir un tatuador, es importante conocer el nombre completo del tatuador, saber si el local está habilitado, chequear que el material a utilizar sea descartable o esté cerrado y esterilizado, y que el tatuador tenga una cierta experiencia”, indicó el médico Lucas Ponti, quien también es miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y del Colegio Iberolatinoamericano de Dermatología.
No hay que realizar actividad física durante los primeros siete a diez días, sobre todo si el tatuaje es de gran extensión o está en zona de pliegues. Y no asistir a piletas o a saunas y, por supuesto, cuidarlo del sol.
Durante el primer mes es sumamente importante no exponerlo al sol directo, y siempre utilizar un protector de factor 50 o más durante los primeros 6 meses.