Brasil llega en baja, con la mente en sus Juegos Olímpicos. Pero es Brasil, el Pentacampeón del mundo, y no se lo puede sacar de ninguna lista de favoritos. Afuera Neymar, se erigió como líder al volante de marca Casemiro, otro de los latinoamericanos que levantó la undécima orejona para el Real Madrid. Su primer rival mañana será Ecuador, que comparte con Uruguay la cima de las Eliminatorias, aunque para esta Copa perdió a su goleador Felipe Caicedo por lesión.
En Chile, el argentino Juan Antonio Pizzi tomó la posta tras la renuncia su compatriota Jorge Samapaoli, el artífice de la generación dorada que comandan el volante Arturo Vidal (Bayern Munich) y Alexis Sánchez (Arsenal), y buscará repetir el logro histórico del año pasado en su tierra, cuando le sacó a Argentina la corona que Messi y compañía buscarán repatriar luego de 23 largos años.
México ve una buena oportunidad para un certamen continental en la que casi siempre jugó con equipos alternativos para priorizar la Copa Oro de la Concacaf. Además del apoyo mayoritario que tendrá el Tri, algunas de sus estrellas como Javier Chicarito Hernández están en un alto nivel. Es el envión que necesitan los mexicanos para salir del letargo internacional.
Algo similar a lo de los locales, que desde la creación de la MLS en 1996 ven cómo el fútbol crece y se hace popular, todavía sin ninguna coronación. La meta que, de la mano del alemán Jürgen Klinsmann, buscarán en casa para reafirmar su progreso tras la buena imagen mostrada en el Mundial de Brasil, donde llegó a octavos, dejando afuera al Portugal de CR.