La Policía detuvo ayer a dos hombres que arrojaban ácido de batería y aceite de motor en la calle y una gran cantidad de metales en un alcantarilla. Las dos personas eran de Buenos Aires y se dedicaban a comprar chatarra en la zona.
El hecho ocurrió ayer en las calles Lules y Río Uruguay cuando vecinos denunciaron que un camión vertía ácido de batería, liquido de radiador, aceite de motor y otros fluidos contaminantes, en un alcantarillado público. Además se encontraron elementos que obstruían la alcantarilla.
El camión fue secuestrado por inspectores de la Dirección de Fiscalización Operativa y quedó a disposición del Tribunal Municipal de Faltas. El chofer y un acompañante fueron demorados por la Policía Provincial por violar una falta contravencional y por cometer "una falta grave contra la salud de las personas según la Legislación Argentina", indicaron desde el Municipio.
En relación a estas personas, comentaron que eran oriundas de Buenos Aires y se dedican a la compra de materiales en desuso o destruidos para revender como chatarra y aprovechar los metales. Antes de partir de la ciudad, eliminaban los materiales que no les resultan rentables, tirándolos en la calle.