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La inmigración española fue muy importante en los primeros años del siglo XX, tanto que no se interrumpió a lo largo de la centuria, en el país y en la Patagonia. Los grupos de familias extranjeras pudieron movilizarse en el territorio, que estaba organizando su vida civil, e influir en la opinión pública a través de los medios de comunicación, formando partidos políticos, u ocupando cargos municipales.
Don José Patricio Domene, procedente de Alcontar de Almería, Andalucía, se casó un 25 de septiembre de 1925 con doña María Castaño en la tierra que los vio nacer. Vinieron a la Argentina con su hija mayor, María, de nueve meses, en 1928 e inmediatamente se radicaron en nuestras tierras. En este punto cabe aclarar que para que pudieran viajar debían tener carta de llamada de algún familiar, y como aquí ya se encontraba Pedro Castaño, papá de doña María, se trasladaron para visitarlo. Desconocían que el futuro les deparaba afincarse acá, donde ampliaron su familia y se dedicaron al progreso de Neuquén. Pedro fue uno de los que colocó el reloj de la casa de Gobierno neuquina. También estaba su cuñado Francisco López que vino a trabajar de balsero en el Río Neuquén.
Dijimos que José vino desde España con su esposa y su hija mayor. En este territorio nacieron cinco más: José, Rosario, Antonio, Osvaldo y Mirta, que les dieron muchísimos nietos y bisnietos.
Toda la familia estudió y trabajó en esta nueva tierra que los había acogido. Cuando llegó de España, José trabajó en la Casa Linares Ramos Generales hasta que se independizó y abrió su propio comercio La Andaluza: almacén, verdulería y otros rubros en calle Sarmiento 666. La silenciosa tarea de su esposa doña María Castaño que colaboraba en la atención del comercio y en la crianza de sus seis hijos, es de un valor incalculable. No nos olvidemos que, en España, estos inmigrantes dejaban su familia y partían a tierras desconocidas para nunca más regresar.
Además, José formó parte de la Comisión del Centro de Almaceneros, base de ACIPAN. Fue Presidente de la Asociación española de Socorros Mutuos de la ciudad. Colaboró con la construcción de la Escuela María Auxiliadora, a sus aulas concurrieron su hija menor, nietos y bisnietos. Participó de la inauguración del Cine Español por ser miembro de la Sociedad española.
El concejal Ubaldo Guiliani solicitó, de acuerdo con sus antecedentes, colocar su nombre a la calle que, naciendo perpendicular a la Avenida Olascoaga, sigue su curso hacia el oeste de la ciudad, lindando la margen derecha del Club de la Sociedad Española, sita en Gatica al 2000, por Ordenanza del año 1987.
La Ordenanza 11788 designó con el nombre de Antonio Domene el espacio verde 293, entre las calles Avda. Huilen, Avda. 1° de mayo, Lago Carilafquen y Radal del Barrio Melipal, solicitado por Ricardo Villar y la Sociedad Vecinal del mencionado barrio Melipal. Recordemos que Antonio fue Concejal por la Unión Cívica Radical, durante dos periodos consecutivos 1983-1987 y 1987-1991. Además, fue vicepresidente de la Cooperativa CALF y miembro fundador de la filial Neuquén del Banco Coopesur.
Quienes los conocimos sabemos que fueron ejemplo de solidaridad y honradez.
Esta familia andaluza fue, y sigue siendo, claro ejemplo de rectitud y trabajo, y muestra de que los inmigrantes participaron en todos los ámbitos de la sociedad civil y política de nuestro territorio.
Esos actores sociales, españoles e italianos en su mayoría, pero también de muchas otras nacionalidades, fueron comerciantes, operarios, constructores, entre tantas tareas que, desde asociaciones diversas, contribuyeron al crecimiento y expansión de ese novel territorio al que habían llegado. Hoy nuestro homenaje a su tesonera labor.