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Los jóvenes, los que más manejan después de tomar

Representan un 38 por ciento de los tests de alcoholemia positivos.

Flavio Ramírez

ramirezf@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN

Los jóvenes neuquinos de entre 18 y 24 años son los más multados por manejar alcoholizados en las calles de la ciudad. Representan el 38% de las multas que la Dirección de Tránsito aplicó desde que se implementó la política de Alcohol y Droga Cero.

Fabián García, secretario de Movilidad Urbana, indicó que desde la aplicación de la ordenanza 13.452 se detectó una baja en los controles que dieron positivo. “Lo preocupante es que la mayoría de las alcoholemias positivas las tenemos en la franja etaria que va de los 18 a los 24 años, con el 38% de las infracciones”, señaló.

Entre junio y noviembre de 2016, el Municipio realizó 2108 controles de alcoholemia en distintos puntos de la ciudad. Sólo 162 conductores controlados (el 7,6%) dio positivo. En 61 casos (el 38%) se trató de jóvenes de entre 18 y 24 años; 54 (el 33%) se registraron en conductores de entre 25 y 34 años; 41 (el 25 %) en personas de entre 35 y 49 años y 6 (4 %) fueron mayores de 50 años.

Con la llegada del calor aumenta la ingesta de alcohol y, con ello, el trabajo de los inspectores. Durante los dos últimos fines de semana, el municipio realizó más de 80 controles, donde se detectaron 20 casos de alcoholemia positiva, un 30% más que en noviembre.

Durante el año los controles se realizaron en toda la ciudad; los puntos más conflictivos fueron en las cercanías de los boliches bailables y locales gastronómicos, y las calles Godoy y Antártida en el oeste. Pero en verano, el sector de los balnearios es donde más casos de alcoholemia se detectan.

Automovilistas y motociclistas se reparten en partes iguales las culpas de manejar borrachos. “No hay diferencias, los dos se comportan igual”, lamentó García.

Respecto de la graduación alcohólica, el funcionario señaló que entre el 20 y 30 de los positivos están por encima de 1 gramo por litro de sangre, casos que son considerados graves y a los que corresponden multas severas. A aquellos que tienen menos de 0,5, los inspectores los dejan descansar hasta que reducen la graduación y están en condiciones de manejar.

García destacó la agresividad que tienen los conductores: “Cuando les querés hacer el control, se hacen todos los guapos, los malos. Es muy difícil que asuman la falta que cometieron, y por eso agreden”. La presencia policial ayuda a calmar los ánimos.

El secretario criticó que Provincia no haya acompañado con una ley la iniciativa municipal. Indicó que hoy tienen muchos problemas con los neuquinos que se trasladan a Plottier, Centenario o Cipolletti a divertirse. También se quejó de la falta de compromiso de los comerciantes por no incentivar a los conductores designados.

La guerra contra los conductores borrachos se intensificará en las próximas semanas. El Municipio cuenta con seis alcoholímetros y espera la llegada de uno más.

La legislación no prohíbe consumir alcohol, sino que sanciona a los que manejan después de haber tomado una o más copas.

“Los pibes no tienen noción del problema que es manejar alcoholizado, no sólo por el daño que se hacen a sí mismos, sino por lo que causan a los demás”. Fabián García. Secretario de Movilidad Urbana

1224 siniestros hubo entre febrero y septiembre en la ciudad.

El año pasado la cantidad de accidentes bajó un 18,10% respecto del mismo período de 2015, cuando se registraron 1478 choques.

4,95 gramos de alcohol en sangre

Fue el récord en 2016. En abril último, un automovilista de 30 años marcó el mayor registro del año. El mismo fin de semana hubo dos casos más, uno con 4,91 y otro con 4,66.

Las estadísticas indican que un gran porcentaje de los accidentes de tránsito en Neuquén son producto de la ingesta de alcohol.

Por el momento, no se realizan los controles de droga

Anunciar un plan para combatir el consumo de drogas fue fácil, pero cumplir con lo prometido fue un poco más difícil. La ordenanza 13.452 de Alcohol y Drogas Cero impone controles de consumo de estupefacientes a los conductores. Pero desde que se implementó, el 19 de junio de 2016, el Municipio todavía no realizó ninguno.

“Todavía no se salió a hacer ninguno por lo complicado del procedimiento”, reconoció Fabián García, secretario de Movilidad Urbana del municipio.

El problema se presenta porque los casos de estupefacientes son tratados por la Justicia Federal, por lo tanto quienes son sorprendidos manejando drogados (no importa la sustancia ni la cantidad) pueden enfrentar una causa penal, ya que el municipio está obligado a informar al juzgado sobre el infractor.

“Si te fumás un porro y es detectado, te abren una causa”, reconoció García.

Desde la propia Justicia se le indicó al municipio que no quieren acumular causas por consumo que no lleguen a ningún lado.

Para salvar esta situación, la ciudad está impulsando un convenio con Gendarmería Nacional, que será la encargada de avalar los estudios de los reactivos. “Hay que buscar bien el procedimiento y permitir que el conductor pueda hacer su descargo necesario para evitar judicializarlo”, señaló García.

El acuerdo está a la firma del jefe de Gendarmería y podrá implementarse en los próximos meses.

El Municipio ya tiene a su disposición el equipamiento y los reactivos necesarios para hacer los controles. Se trata del mismo sistema que se utiliza para examinar a los maquinistas de los trenes y los subtes en la Ciudad de Buenos Aires.

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