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NEUQUÉN
A los bombos, bocinas y redoblantes que suenan hace más de dos meses en las puertas de la Municipalidad se sumaron unas siete carpas que recrudecieron el conflicto entre el Ejecutivo local y el sindicato, que reclama la reincorporación de 33 trabajadores contratados. Ante la falta de respuestas, el gremio inició asambleas por sector para decidir un paro general de actividades.
“Mientras quede una compañera que reclame su puesto de trabajo, vamos a seguir acá”, vociferó Santiago Baudino, secretario general de Sitramune, entre el ruido ensordecedor de los redoblantes.
Las primeras protestas comenzaron en julio, cuando el gremio denunció que el Ejecutivo no les renovó el contrato a 33 empleados -en su mayoría, mujeres que son sostén de hogar- luego de que ellos se negaran a participar de tareas de activismo político a favor de los funcionarios municipales.
El reclamo ganó más repercusión cuando el gremio publicó una lista de empleados del Municipio que, según denunciaron, cobran un sueldo sin trabajar. “Hay personas que viven en Buenos Aires y cobran del dinero de todos los contribuyentes”, sostuvo Baudino, y se quejó porque la Justicia no investigó ese listado y sólo dos de esas personas fueron separadas de su cargo.
Tras una instancia infructuosa en la Subsecretaría de Trabajo, donde el Municipio se ofreció a contratar sólo a tres de los 33 trabajadores hoy sin empleo, el gremio volvió a instalar su protesta frente al Palacio Municipal. “Es una falta de respeto para nosotros y para el subsecretario que nos hayan ofrecido sólo tres reincorporaciones”, indicó Baudino, y agregó que ninguno de los trabajadores desvinculados cumplía su primer contrato, por lo que no es factible que los contratos no se hayan renovado por falta de cumplimiento. “Todos tenían entre un año y medio y seis años de antigüedad” dijo, y aclaró que en algunos casos esperaban concursar para pasar a planta permanente.