Los cines también se vieron atiborrados de espectadores. Decenas de papis acompañaron a sus niños a ver películas animadas, después de haber hecho largas colas para comprar pochoclos y gaseosas.
Para pasar el tiempo entre las pelis y la comida, una buena opción fue jugar al bowling, donde la demanda llegó a generar una espera de más de una hora.
El río, el Parque Central y la Plaza de la Banderas fueron los sitios elegidos para disfrutar de una tarde al aire libre, gratis.
Los nostálgicos recordaron a sus padres llevándoles flores a los cementerios. "Esta fecha es cuando más visitantes tenemos", afirmó un guardia del cementerio parque El Progreso.