El segundo país con jugadores más gastadores es Singapur, con 1040 dólares por habitante. En ese caso, los casinos se llevan la mayor parte, seguidos de la lotería y las tragamonedas. Tercero se ubica Estados Unidos, aunque bastante más lejos: el gasto medio es de 590 dólares. Al igual que en Singapur, lideran los casinos, muy por delante de la lotería y las maquinitas.
Los siete restantes tienen niveles de pérdidas similares. Son Nueva Zelanda (580), Finlandia (560), Irlanda (500), Noruega (470), Italia (470), Canadá (470) y Gran Bretaña (450).
Pero si se consideran los gastos totales, sin discriminar por la cantidad de población, el que está a la cabeza es Estados Unidos, con 142.200 millones de dólares. Le sigue China, con 95.400 millones de dólares, y completan la lista Japón (29.800 millones), Italia (23.900 millones), Gran Bretaña (23.600 millones), Australia (20.300 millones), Alemania (14.600 millones), Canadá (13.400 millones), Francia (13 mil millones) y España (10.900 millones).
460 mil millones de dólares perdieron los apostadores el año que acaba de terminar.
Y lo que viene
Las proyecciones para el próximo lustro indican que la industria del juego va a seguir creciendo en el mundo. Las pérdidas de los jugadores treparán de los 460 mil millones de dólares estimativos de 2015, a 545 mil millones en 2020: un 18% más.
Además, el rubro que más crecerá será el de las apuestas interactivas, sobre todo a través de internet. Los gastos de los consumidores en estos juegos alcanzan hoy nada menos que los 40 mil millones de dólares anuales. En 2020 se calcula que llegarán a 65 mil millones, un 62% más.