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"Los políticos son como el Chinchón: uno roba, el otro espera"

Chiqui Abecasis. Showman. El humorista llega hoy a Casino Magic con Salud, dinero y humor, unipersonal en el que hay "mucha carcajada y empatía" con el público.

Analía Castro

castroa@lmneuquen.com.ar

Con el humor que lo caracteriza, Chiqui Abecasis llega hoy al salón Rainbow de Casino Magic (Planas 4005) con su nuevo unipersonal: Salud, dinero y humor. Chistes y monólogos atemporales mezclados con actualidad política hacen del espectáculo un combo de temas variados, en donde tampoco escapan las relaciones familiares y la edad, entre otras cuestiones que hacen a la vida diaria. Si del panorama político hablamos, el Chiqui adelantó que la famosa grieta que divide el pensamientos de los argentinos ni se toca.

“El humor lo vuelco a lo general y no me detengo en el tema. Para mí los políticos son como el Chinchón: mientras uno roba, el otro espera”, dirá con toda su gracia el Chiqui, para dejar plantada su postura actual.

El rosarino que participa los domingos en La peña de Morfi (Telefe) hace tres años se encuentra en cartelera con su show, que él mismo se encarga de escribir. “Todo lo que hago y digo lo escribo. Hago cosas que me cuentan, cosas que me pasan a mí o que veo de cerca. Las disfrazo y las convierto en comedia”, reveló el humorista que, a modo de exclusiva, reveló que hará un film sobre el gran dibujante y escritor rosarino Roberto Fontanarrosa.

Es muy amplio el humor argentino. Hay cosas que me divierten y otras que no. Para hacer humor hay que tener códigos”.

¿De qué se trata Salud, dinero y humor?

Es un unipersonal de humor con monólogos y canciones para toda la familia. El público participa activamente cantando, aplaudiendo y haciendo cosas conmigo. Hay mucha carcajada y empatía, nos enganchamos muy bien. El espectáculo está en cartel hace tres años, pero como tengo otros trabajos me cuesta darle una continuidad. Cuando tengo los huecos lo voy haciendo en gira porque me gusta mucho.

¿Qué temas tocás en el espectáculo?

Lo que vivimos cada día desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, obviamente, tomado con humor. Las relaciones humanas, el vínculo con las mascotas, la pareja, los hijos, los amigos, la política, aunque yo no me meto en la grieta. El humor lo vuelco a lo general y no me detengo en el tema. Para mí los políticos son como el Chinchón, mientras uno roba, el otro espera.

¿Cuál creés que sea tu punto fuerte como humorista?

La verdad es que no lo sé, nunca analicé cómo soy. Simplemente me paro y cuento. Eso lo debe decir el público con lo que propongo. Me paro en el escenario y la gente se ríe. Hay situaciones que salen en el momento, las improviso, las aprovecho en beneficio del espectáculo.

¿Cómo te diste cuenta de que querías dedicarte a lo artístico?

Me subí por primera vez a un escenario a los 6 años en el primario y con el tiempo me di cuenta de que quería eso para toda la vida. El humor lo descubrí en el secundario, donde también cantaba en el coro. Pero no fue una cosa que me prepuse. Iba a las peñas, me paraba arriba de los bancos y contaba chistes y cantaba. Luego laburaba en los boliches, en los café concert, la misma profesión me fue llevando. En el transcurso trabajé de otras cosas.

Vas a rodar una película en homenaje a Roberto Fontanarrosa…

Sí, el lunes empiezo a filmar en Rosario. Son cuentos dirigidos por distintos directores de cine de esa ciudad y protagonizados por actores rosarinos como Luis Machín, Darío Grandinetti, María Fiorentino. Yo voy a grabar “Sueño de barrio” junto a Pablo Granados y el director Néstor Zapata. No dudé ni dos segundos en decir que sí.

¿Por qué?

Primero porque se trata de un homenaje al Negro (por Fontanarrosa), un tipo al que yo conocí y con el cual íbamos a tomar café. Una vez nos encontramos en la Capilla Sixtina. Íbamos mirando para arriba y nos chocamos. Me dijo: “Qué duro golpe para la Iglesia católica nosotros dos juntos acá”. Por otro lado, me pareció halagador que hayan pensado en mí para algo tan importante, no había forma de decir que no. Les dije, “Si me van a cobrar, denme plazos”. Además, tenía muchas ganas de hacer cine, me parecía importante conocer ese rubro. Trabajo mucho con las energías y era algo que hacía tiempo estaba buscando.

¿Qué otros proyectos tenés?

Hace un año estoy en La peña de Morfi -programa que se emite por Telefe- los domingos, ganamos la franja, así que vine bárbaro. Estoy hablando con productores para poder hacer ficción en televisión y quiero hacer comedia musical, pero dejo que la vida me sorprenda. También estoy componiendo canciones con un pibe de 25 años.

¿Vas a sacar un disco?

Tengo una propuesta para grabar un material. La idea es sacarlo este año, pero no tengo ningún apuro porque es un trabajo con el alma. Me hace bien en lo personal, más allá de lo comercial de un disco. Yo quiero seguir creciendo en lo mío con distintos sonidos. Me voy renovando permanentemente.

¿Qué tipo de música hacés?

Yo siempre canté tangos y boleros arriba del escenario. Ahora estoy pasando por el lado del folclore melódico, la balada. Estoy abierto a lo que salga.

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