“De un día para otro me etiquetaron como represor, salió en todos los medios de prensa y muchos me dejaron de tratar e incluso perdí comercialmente”, dijo el ex policía de Río Negro, Gerónimo Enerio Huircain, durante la declaración indagatoria en el marco del séptimo juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
Huircain fue uno de los tres imputados, de un total de 15, que ayer prestaron declaración indagatoria ante los jueces del Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén.
Los tres imputados, los otros dos fueron el ex subjefe de la delegación Neuquén de la Policía Federal, Jorge Soza, y el ex oficial de esa fuerza, Miguel Ángel Cancrini, se declararon inocentes y pusieron en duda los hechos investigados.
Huircain explicó que luego de retirarse de la Policía de Río Negro se dedicó a la administración de una empresa de servicios contratada por organismos públicos.
“Soy una persona de bien”, aseguró el ex policía, quien negó haber participado de secuestros o haber torturado a detenidos cuando prestaba servicios en la Comisaría 24 (Cuarta, en la actualidad) de Cipolletti.
Huircain fue identificado por Eduardo París como uno de los que participó del operativo realizado en junio de 1976 en el Banco de los Andes en Neuquén que terminó con su detención. “Es muy difícil defenderse de algo que no existió”, expresó el imputado.
“Es muy difícil defenderse de algo que no existió”, expresó el imputado Gerónimo Huircain, quien fue identificado por Eduardo Paris como uno de los que participó del operativo de su detención en junio de 1976.
Como ocurrió en otras causas, el ex subjefe de la Delegación Neuquén de la Policía Federal, Jorge Soza, adjudicó la responsabilidad de los crímenes al comisario Jorge “Perro” González, su ex jefe por entonces. Soza explicó que su trabajo en la Delegación consistía en “cuestiones administrativas”.
Soza también fue identificado por Paris como una de las tres personas que participaron de su detención. Paris fue trasladado en un vuelo ilegal al centro clandestino de detención “La Escuelita” de Bahía Blanca, donde fue torturado y liberado poco después.
El tercer imputado que prestó declaración indagatoria fue el ex oficial de la Policía Federal Miguel Ángel Cancrini, quien negó haber participado de la detención y desaparición de Alicia Pifarré, ocurrida el 9 de junio de 1976 en cercanías de su casa en Neuquén.
Afirmó que en esa fecha, por la muerte de su padre, se encontraba en Buenos Aires. El hermano de la víctima, Joaquín Pifarré, identificó a Cancrini como la persona que golpeó la puerta de su casa en búsqueda de su hermana.
Hasta el momento son seis los acusados que han prestado declaración indagatoria y el próximo miércoles lo hará el ex piloto militar Juan José Capella, sindicado como quien trasladó en forma clandestina en tres vuelos, realizados en junio de 1976, a detenidos desde el aeropuerto de Neuquén hacia Bahía Blanca.