Por lo general, los delincuentes se llevan los neumáticos y los reemplazan por ladrillos, aunque en otras ocasiones, no dejan nada y el vehículo sufre daños mayores. Hay algunos delincuentes que utilizan la tradicional llave cruz y otros que prefieren las pistolas de impacto a batería, que reducen los tiempos a la mitad, por lo que en unos 15 segundos ya tienen la goma completa fuera de la maza.
El negocio es redondo y las bandas de robarruedas se aprovechan de que este tipo de delito no es investigado, porque casi al instante los seguros cubren la reposición. Actualmente, en un auto mediano, con llantas de aleación originales, cada goma cuesta 5 mil pesos, mientras que el producto robado se vende por unos 500 pesos solamente.
En mayo, la Policía allanó una vivienda del Bajo de la ciudad y desbarató una banda que se dedicada a este tipo de delitos. Se hacían llamar "la banda de los Gomeros" y en el lugar se encontraron diez cubiertas armadas con sus respectivas llantas que pertenecían a camionetas de distinta marca. Se detuvo a un hombre de 67 años.