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Neuquén.- De a pequeños grupos o en pareja, con pocos pesos en los bolsillos y sin demasiados planes a la vista más que matar el tiempo en un lugar cálido en compañía de amigos. Así se ve por estos días de vacaciones de invierno a miles de adolescentes neuquinos deambulando por los shoppings de la ciudad, los lugares preferidos para refugiarse del frío y entretenerse de la mejor manera que puedan.
Desde que comenzó el receso invernal, las grandes superficies comerciales se poblaron de estudiantes secundarios a toda hora, aunque entre el mediodía y las primeras horas de la noche es la franja horaria más elegida.
El cine, los juegos electrónicos, las mesas de pool y el bowling son los espacios más visitados por quienes tienen la posibilidad de gastar algunos pesos,; pero si los bolsillos están flacos, el paseo y las charlas con amigos son más importantes que cualquier otra actividad.
“Venimos a dar una vuelta; no tenemos plata, pero nos divertimos igual porque acá nos encontramos con muchos amigos”, aseguró Damián, un joven de 16 años que se encontraba en la zona de confiterías de un hipermercado junto con otros adolescentes. “Hablamos y nos divertimos; por ahí compramos alguna Coca a medias o un sándwich si no tenemos mucha plata, pero eso es lo de menos”, indicó.
Como Damián, decenas de jóvenes caminan pausadamente por el shopping o comparten alguna mesa del amplio patio de comidas que hay en la planta más alta, aunque no consuman ningún producto.
En la zona de los cines, durante toda la tarde hay un peregrinaje constante de adolescentes y niños en compañía de sus padres, a la espera de que comience una de las tantas películas que se muestran en la cartelera.
“Venimos al cine una o dos veces por mes, pero ahora que estamos en vacaciones tratamos de hacerlo más seguido”, dijo Camila, de 15 años, mientras esperaba para acceder a una de las salas del complejo de cines que hay en el hipermercado junto con dos amigas.
“Hace mucho frío para andar por la calle y mi papá no me deja. Prefiere que estemos acá, que es más seguro”, confió otra de las chicas.
Muy cerca de las boleterías, varios grupos de adolescentes juegan al bowling. El lugar no está muy concurrido, aunque en las inmediaciones sí se puede apreciar una gran cantidad de chicos. Indudablemente, no todos tienen dinero suficiente como para pagar 90 pesos una línea, que es lo que se cobra como para jugar un rato. “Venimos igual a tomar algo y a ver cómo juegan amigos; nos divertimos barato”, aseguró Carlos, sentado en una de las mesas, mientras compartía una gaseosa con otro amigo.
“Yo me voy de vacaciones con mi familia, pero dentro de cinco días. Mientras tanto, disfruto de estar con mis amigos en el shopping”.Federico. 16 años
“Mi papá me trae a la tarde y la mamá de una amiga nos viene a buscar antes de que se haga de noche. Nos encanta el shopping”.Laura. 15 años
Algunos nenes entre el torbellino de adolescentes
En medio del hormiguero de adolescentes que había en un conocido hipermercado del centro de la ciudad, llamó la atención un espacio que había sido acondicionado para los más chicos.
La artista plástica Pabla Arias, más conocida por su seudónimo de Miss Ojos, se tomó todo el tiempo del mundo para organizar una suerte de minitaller a través del cual les enseñó algunas técnicas de pintura a niños de entre 3 y 6 años. La actividad consistía en pegar y pintar papeles que luego irían pegados en maderitas, algo que entretuvo a los chicos un buen rato.