Los Superídolos brindaron un inolvidable espectáculo

Con un gran marco de público, las glorias de River y Boca ofrecieron un show en el Ruca Che neuquino.

Neuquén.- No era un partido profesional, pero los jugadores dejaban todo en cada pelota. Tampoco era por los puntos, pero cada hinchada se lo tomaba como tal. El Superclásico Senior cumplió con las expectativas e hizo deleitar al abultado número de simpatizantes que se acercaron al Ruca Che.
El encuentro se demoró varios minutos para empezar, lo que sirvió para que cada hinchada diera un repertorio de las canciones más conocidas, las mismas que se escuchan cada fin de semana en el Monumental o en La Bombonera.

Cuando entraron los jugadores empezó la verdadera fiesta. Ortega y Fillol por un lado y Abbondanzieri y Cascini por el otro fueron los más ovacionados por la gente.

"Es lindo venir acá porque uno tiene la posibilidad de devolver el cariño que nos dieron". Roberto Abbondanzieri. El "1" de Boca, agradecido

"El reconocimiento de la gente es fabuloso. Sabemos que el público es importante y el cariño es muy gratificante". Ubaldo Matildo Fillol. La alegría de la gloria del Millo

Pero el clásico no sólo se reflejó en las tribunas. Los ídolos no escatimaron esfuerzo y fueron a trabar cada pelota como si se tratara de una final. Además, demostraron estar en buen estado físico. Si no, había que ver al Pato Fillol, que con 65 años atajó varias pelotas difíciles. Cuando lo sustituyeron, fue ovacionado por toda la gente, incluso la de Boca.

1500 personas llenaron las tribunas del Ruca Che. Banderas y cantitos plagaron de color la noche.

El Burrito hizo delirar a los hinchas con algunas jugadas típicas de su repertorio, mientras que el juego del Xeneize pasaba por su 10, el Leche La Paglia. Sorprendió Matellán con muchas incursiones en ataque así como lo hizo el Bichi Fuertes con dos caños. Para fortuna del público, las glorias dieron espectáculo de sobra.

Un súper cargado

Cascini, un duelo aparte
Contestó con guiños y sonrisas los insultos del público rival.

Lujo del Burrito

Peinó un envío largo de espaldas al arco y colgó a Abbondanzieri, que estaba adelantado.

Basualdo, un cacique
Fue el más metido, siempre habló y ordenó a las compañeros.

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