El sistema ya se encuentra disponible en más de 310 ciudades de 58 países, y en Buenos Aires generó críticas por parte de quienes trabajan en los tradicionales vehículos de alquiler. (Ver página 12.)
Ayer, el titular de la Asociación de Propietarios de Taxis, Darío Grassi, aseguró que el polémico sistema "eliminaría al taxi de las ciudades". "Cada municipio lo tiene que decidir. Lo que decimos es que tiene que tener un marco legal, como todos los servicios públicos", indicó el dirigente en declaraciones radiales.
Grassi consideró que es una suerte de competencia desleal, ya que ninguna de las personas que se dedican a este servicio se les exige lo mismo que a los taxistas. "Nosotros tenemos el costo de la pintura, de un equipo de gas, tenemos cursos de capacitación y un montón de cosas que hacen al servicio", aseguró.