{# #} {# #}

ver más

Los tordos de la ciudad, unieron a un poeta y a un artista plástico

En el libro "Tordos", Tomás Watkins y Carlos Juárez posaron sus miradas sobre esos pájaros negros azulados que sobrevuelan el Cementerio Central.

Tomas Watkins vive frente al Cementerio Central de la ciudad de Neuquén. Desde el balcón de su departamento disfruta de la vista privilegiada de unos árboles habitados por toda clase de pájaros, entre ellos los tordos. Cuando el día empieza a clarear y cuando llega la noche, Tomás se convierte en espectador privilegiado de la danza que ofrecen estos pájaros pequeños de color negro intenso cuyo canto enérgico y alegre es una de sus principales características. No podía ser de otra manera, tratándose de un poeta, que esas imágenes que le ofrecen diariamente se iban a transformar en un libro.

“Vivo hace casi veinte años frente al cementerio. Tengo esa vista privilegiada de los árboles y de estos pájaros a los que he filmado y sacado fotos. Tengo todo un registro sobre estos pájaros desde hace años porque en los archivos aparecen mis hijas con diversas edades”, explicó el poeta neuquino a LMNeuquén.

Durante todos estos años al escritor le llamó la atención el comportamiento “curioso” que tienen los tordos cuando están sobre los árboles, bien temprano o a la tardecita, que es el momento en que “se activa el crematorio del cementerio y se ponen como locos a volar y sobrevolar sobre la línea del humo”.

Al poeta Tomás Watkins, quien vive frente al Cementerio Central, le sorprendió el comportamiento de los tordos cuando se activa el crematorio y sobrevuelan la línea del humo.

La pandemia obligó al autor a trabajar desde su casa y con ello ver la danza de los tordos en sus dos funciones diarias. Un día del año pasado, conversando con el artista plástico Carlos Juárez, le comentó sobre ese espectáculo diario. “Carlos se interesó en lo que le estaba contando, me dijo que había algo interesante en eso de sobrevolar el crematorio, algo vinculado al viaje de las almas, a todo eso que apenas podemos llegar a atisbar”, explicó el autor de "Bien de consumo", "Árboles", entre otros libros de poesía.

tomas y carlos.jpg

Carlos Juárez contó que cuando Tomás le mostró un video en donde se veía la bandada de tordos sobrevolando el humo que sale del crematorio, esa imagen lo impresionó.

Después de esa charla ocasional, surgió la propuesta concreta de hacer algo con ello. “Le dije a Carlos yo me pongo a escribir y vos ilustrás, y viceversa, me pasás dibujos y sobre ellos escribo”, resumió. El resultado: un libro, hecho a cuatro manos entre un poeta y un artista plástico, titulado Tordos que se presentará este sábado 14 a las 17 por Zoom (https://us02web.zoom.us/j/84778776317?pwd=WndPbTR2UTdoTitVYjdMNm13Z1lndz09 ID de reunión: 847 7877 6317. Código : 808688).

La obra consta de 544 palabras y 17 ilustraciones en los cuales Watkins y Juárez posaron la mirada sobre los pequeños pájaros negros azulados que danzan sobre el cementerio de la ciudad.

El libro, publicado por ARS Editorial, lo tiene muy contento al poeta sobre todo por compartir el trabajo con quien considera un maestro. “Carlos es un artista de reconocimiento internacional, uno de los más grandes que tenemos en Patagonia. Trabajar con él siempre ha sido un placer, nos conocemos hace muchos años porque tuve la suerte de confluir con él en varios proyectos artísticos colectivos”, explicó y recordó una de ellas, la intervención para el Plan Nacional de Lecturas en 2010. Aclaró que Tordos no fue pensada como poesía ilustrada “ni como una pieza pictórica con acompañamiento lírico”.

tapa tordos.jpg

Por su parte, Juárez confesó que cuando el año pasado Watkins le mostró un video en donde se ve la bandada de tordos sobrevolando el humo que sale del crematorio, esa imagen lo impresionó. “En casi todas las culturas del mundo los pájaros han sido los mensajeros del más allá o los intermediarios entre una y otra realidad, desde la paloma del espíritu santo del renacimiento en la pintura hasta la leyenda y tradiciones de los guaraníes”, explicó el artista visual y arquitecto, radicado desde 1981 en Neuquén. “Además esa imagen me pareció como una metáfora de la pandemia porque ese humo representa el humo de los muertos de la pandemia”, agregó. "Estos pájaros de la pandemia, entonces, nos interpelan con su vuelo acerca de la realidad (¿normalidad?) particular que estamos atravesando”, afirmaron los autores del libro.

"Trabajar con Carlos Juárez siempre ha sido un placer, nos conocemos hace muchos años porque tuve la suerte de confluir con él en varios proyectos artísticos colectivos", dijo Watkins.

Watkins es artífice de la creación de la editorial del Centro de Documentación e Información educativa (CeDIE) del Consejo Provincial de Educación del Neuquén, que promueve, difunde y fomenta las letras y los libros de la región literaria neuquina y patagónica. Las producciones del CeDIE tienen como destino la comunidad educativa.

No es la primera vez que Juárez participa con su arte de un libro de un escritor, ha ilustrado libros de Irma Cuña, Alejandro Finzi, Héctor Ordóñez, María Cristina Ramos, entre otros.

Te puede interesar