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Pasadas las 8.30 de la mañana, los delegados de la empresa Autobuses Neuquén, que opera la concesión de Indalo, anunciaron una medida de fuerza sorpresiva y amenazaron con dejar sin servicio de colectivo a toda la ciudad. Sin embargo, desde la empresa convocaron a una reunión y lograron que el servicio vuelva a su normal funcionamiento pasadas las 11.
Los delegados de la empresa informaron a LM Neuquén que iban a realizar asambleas en las puntas de línea por la persecución laboral y el acoso que los trabajadores sufren por parte de la empresa, luego de que en los últimos meses se labraran 25 suspensiones y dos despidos, uno de ellos sin causa. Esta medida afectaría el servicio de 9 a 12, algo que finalmente no sucedió.
Ante esta situación, desde la UTA negaron que la medida cuente con el aval gremial y desde el Municipio se mostraron sorprendidos, debido a que había una reunión pactada para este miércoles en la subsecretaría de Trabajo para resolver diferentes cuestiones.
Los delegados comenzaron con la medida cerca de las 9 y minutos después se hizo presente en el lugar Fernando Palladino, subsecretario de Transporte, y gracias a las negociaciones con representantes de las empresas se logró levantar la medida de fuerza.
Los delegados llamaron a los choferes a reanudar el servicio y mantiene una reunión con la gerencia de la compañía por las suspensiones y los despidos.
Uno de los despedidos es el chofer que protagonizó el choque con el Tren del Valle en mayo, mientras que el otro es un trabajador del lavadero, que fue cesado sin causa. Además, indicó que la compañía suspendió a 25 compañeros sin motivos. Los trabajadores de Autobuses Neuquén reclaman que se levanten las suspensiones y se reincorpore a los trabajadores.
Asamblea
“Queremos que se corte con el acoso laboral y el despido. Hay muchas suspensiones. El viernes quedó en un acta que la empresa no iba a hacer sanciones y despidos y las seguimos recibiendo”, dijo el delegado Javier Carrillo en diálogo con LU5.
Aseguró que se hubo 25 sanciones en el transcurso de la semana pasada. Entre ellos, “un compañero con el papá agonizando en el hospital, suspendido por ocho días, y otro que se retiró por presión alta para evitar que sufra un accidente”.
Carrillo aseguró que seguirán con el reclamo hasta que “se levanten las sanciones a los trabajadores”.
Por su parte, el gerente de Autobuses Neuquén, Leandro Franco, aseguró que “es falaz lo de la suspensión del trabajador que tiene a su padre internado”. Al tiempo que confirmó que realizaron dos despidos. “Ejecutamos dos despidos en 60 días: uno es el que tuvo un siniestro con el tren, que casi mata a 30 pasajeros, ya había colisionado tres veces. Estaba amparada por los delegados. Esta persona no estaba preparada por estar arriba de la unidad”, argumentó Franco.
En tanto que el segundo despedido, es un empleado del de lavadero “que desarrolla mal su tarea, decidimos desvincularlo sin causa”, agregó.
El gerente aclaró que cuando “hablan de suspensiones, son por no presentarse a prestar servicios, choferes sin cinturón de seguridad, que manejan hablando por teléfono, circulando con la puerta abierta. La sanción es la última medida que se aplica”.
En declaraciones a LU5, el subsecretario de Tránsito del Municipio, Fernando Palladino, dijo que la medida los tomó por sorpresa porque tenían pautada una reunión en la subsecretaria de Trabajo para resolver algunas cuestiones que planteó la UTA.
"A las 8.30 nos enteramos de la medida, la UTA no convocó a nada pero los delegados decidieron eso y termina como siempre: tomar a los pasajeros de rehenes. Esto colma la paciencia", agregó y remarcó que la subsecretaría no fue notificada de ninguna medida.
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