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NEUQUÉN
Se ve que el hombre tiene una rutina. Cuando el día está caluroso, sale a la terraza como Dios lo trajo al mundo y se pone a tomar sol para tostarse las partes del cuerpo que casi nunca reciben la luz natural durante los meses fríos.
Tal rutina no tendría nada de extraño o escandaloso si no fuera porque el nudista en cuestión habita una casa de dos plantas en Santa Genoveva, rodeada de edificios donde viven familias que desde la altura ven sus partes y poses y lo denuncian por “exhibicionismo”.
Si hay menores, las madres los apartan de las ventanas o balcones para que no miren ese ritual que, por momentos, parece hasta “provocativo y asqueroso”. Así pasan el día, indignadas frente a una situación que parece inmanejable porque desde la Policía ya les dijeron que no pueden hacer nada porque se trata de una propiedad privada.
Bronca
“El comportamiento del sujeto se ha limitado a exponerse bajo el sol”, explicó un vecino, que mencionó que el problema data de hace varias semanas, coincidentemente con la llegada de los primeros calores primaverales. A partir de esas jornadas templadas, el nudista denunciado tomó como rutina salir a la terraza de su vivienda para disfrutar del sol, sin ningún tipo de pudor, ni vergüenza ni ropa.
Dicen que el hombre, de unos 50 años, vive exponiéndose y que lo hace a propósito, “para que lo vean”, en una supuesta actitud narcisista que tiene hartos a muchos vecinos de la cuadra.
Tal es la bronca de los vecinos que viven en los edificios altos que sacaron una foto en la que (muy lejos) se ve al desprejuiciado nudista asomado en su terraza aprovechando el calor del sol.
“No quiero salir al balcón con mis hijos para que no estén expuestos a este degenerado’’. Vecino Vive frente a la casa donde el hombre toma sol desnudo.
Lo dice la ley
¿Exhibición obscena o cuestiones privadas? El artículo 19 de la Constitución Nacional indica que “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. Establece, además, que “ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”. Y precisamente la ley no prohíbe que una persona tome sol desnuda en su terraza, si ésta no da a la calle.
Para el abogado Pablo Piccinini, la situación es bastante simple de explicar. “Dentro de su propiedad puede hacer lo que quiera, siempre y cuando la exhibición no se haga a la vía pública”, indicó. Es decir, si una persona, por más que esté dentro de su casa, muestra su cuerpo desnudo a través de una ventana que da a la calle, se trata de un acto punible por exhibición. Ahora, si eso lo hace sin que se muestre a la vía pública (como parece ser este el caso porque la terraza da a los fondos), tiene todo el derecho a hacerlo.
No se sabe si a partir de esta denuncia pública, el hombre en cuestión desistirá de seguir disfrutando las tardes, desnudo, como lo viene haciendo desde que arrancó el veranito primaveral.
Por su aparente desvergüenza, todo indica que seguirá calentándose de la misma manera. Y los vecinos de los edificios, también.