Buenos Aires (Télam).- Luciana Aymar se incorporó hoy a los entrenamientos del seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped, Las Leonas, para prepararse de cara al próximo Champions Trophy en Mendoza, torneo que marcará el final de su carrera deportiva, lo que calificó como "un divorcio".
"Después de charlarlo mucho con círculo íntimo, me gustaría despedirme en Argentina, jugando ante toda mi gente", contó Aymar en diálogo con la prensa tras el primer entrenamiento bajo las órdenes del entrenador Santiago Capurro. La capitana albiceleste admitió que "no vengo a buscar mi rendimiento habitual, sino a disfrutar y prepararme para el último torneo. Por como soy yo, quiero llegar bien pero no voy a buscar el nivel de siempre: quiero disfrutar y divertirme".
"Fue una decisión difícil, es como un divorcio. Estuve casada con este deporte durante veinte años y, de a poco, me estoy separando. Ya está, se termina la vida deportiva como la soñé; la vida del deportista es corta", afirmó la jugadora de 37 años.
La 21ª edición de la Champions Trophy, que se disputará del 29 de noviembre al 7 de diciembre próximo en el Estadio Mendocino de Hockey, será el escenario que albergará la última actuación de la ocho veces mejor jugadora del mundo, quien reconoció que muchos la convencieron para que jugara un torneo más.
"El proceso del retiro es largo. Lo vengo pensando hace muchos años, hace tiempo que tengo la sensación que las cosas se van terminando", explicó y agregó: "Jugaría toda mi vida pero el cuerpo no da".
“Me resultaba raro despedirme habiendo jugado mi último torneo en el exterior", puntualizó la morocha en referencia al Mundial de La Haya, Holanda, donde Las Leonas se quedaron con la medalla de bronce. También dijo: “Tengo alegría porque será una fiesta, pero por otro lado la tristeza de asumir que se termina. Genera mucha angustia, va a ser difícil correrme de mi lugar de deportista. Nada me va a generar lo que me generó el deporte, estar en un estadio, escuchar el himno y estar con mis compañeras", concluyó.