Por Analía Castro
Recuperado a pleno de sus problemas de salud y con disco nuevo, Luciano Pereyra regresa a Neuquén luego de agotar trece Gran Rex y llenar otros escenarios del país. Con casi veinte años de carrera, el cantante oriundo de Luján se reencontrará con sus seguidores de la región, el domingo a las 21 en el Gimnasio del Parque Central, donde
además de compartir temas de La vida al viento, repasará las canciones más queridas de su trayectoria.
“Disfruto lo que me toca vivir con la presentación de este nuevo material. Soñé con tener un primer disco y de repente ahora estoy celebrando el décimo. Estoy más que contento”, expresó agradecido en comunicación con LM Neuquén, mientras su perrita Gringa reclamaba su atención con ladridos.
Luciano empezó a trabajar en su nueva placa sin tener un horizonte musical definido, pero se dejó llevar por su intuición y la guía de sus colaboradores. De ahí que la metáfora con la que bautizó el material sea un espejo del proceso de composición y de la forma que encara su presente.
“Era empezar de cero después de Tu mano, un disco que para mí significó tanto por su carga emotiva y que además tuvo una nominación en los Grammy. Fue loco porque no tenía idea por dónde ir. El proceso de crear un disco es algo maravilloso, yo disfruto muchísimo de trabajar con un gran productor como Andrés Castro, querido amigo también, y de componer con gente de Cuba, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana. La poesía con diferentes acentos fue muy nutritivo, he aprendido muchísimo. Y el título va por ese lado, después de tantas emociones con Tu mano, dejé ‘la vida al viento’ y me llevó musicalmente por estos lugares. Estoy más que contento con el resultado”, sostuvo el músico que, sin abandonar sus raíces folklóricas, en su nueva propuesta experimenta la fusión de estilos con énfasis en el pop y los ritmos latinos.
Sin dudas, el nombre del álbum también está emparentado con su mirada de la vida. El intérprete destacó que aprendió a valorar “las pequeñas cosas” a partir “de pasar momentos no tan buenos”. “En la seguridad de tener los afectos correspondientes, de tener la posibilidad que tuve yo en este disco de estar contenido por la familia, los amigos tanto en Estados Unidos (donde grabó) como en Argentina; poder hablar con mis padres después de cada gira, tenerlos, es una bendición. Salgo a la mañana de mi casa y el primero que me dice ‘buen día’ es el viento con una caricia en la cara. Es el aire que respirás y es lo que te tiene vivo. Hay que tomarse unos segundos para detenerse a mirar todo lo que hay alrededor que no es poco. A veces uno piensa que tiene problemas pero hay que acordarse que todo lo que tenés es mucho: tener salud, un techo, un plato de comida”, remarcó.
Antes de iniciar su gira, Luciano mantuvo un estrecho contacto con sus seguidores en las redes, mostrando su entrenamiento físico como la antesala de los shows. “Después de haber pasado por momentos muy duros de salud, cuando tenés la posibilidad de estar sano hay que cuidarlo. Si no tuviese salud no podría estar en un escenario. La preparación física no es por estética, es una cuestión de salud. Aparte me encanta el deporte al aire libre. Eso también tiene que ver con La vida al viento”, recalcó.
La música como descarga
Creador de un caudal de temas que dan con el gusto popular, Pereyra aseguró que las canciones no las piensa en ese sentido, sino que “es una forma de desahogar el alma con lo que me pasa”. “No es que me junto con un colombiano, un cubano, para hacer un hit. Me gustan las canciones que hago, si es un hit, lo va a definir la gente. Estoy enamorado de lo que hago. Por amor a mi profesión me preparo, sigo estudiando, tomo clases de canto porque la gente hace un gran esfuerzo por ir a ver un espectáculo, al comprar una entrada o un disco”, explicó.
En cuanto a su vínculo con la prensa, señaló que trata de ser empático y que dentro de lo que pueda contesta porque se pone en el lugar de que esa pregunta es interesante para esa persona. “Quizás no digo lo que necesitan”, analizó y añadió: “A veces se meten en terrenos donde no hablo y no les sirve. Algo parecido pasa con las redes sociales: prefiero usarlas cuando los club de fans se juntan y en vez de hacerme un obsequio a mí, llevan regalos y donaciones a merenderos, protectoras de animales o asilos de ancianos. Me gusta notificar eso, no si me quebré la pierna o si me levanté de mal humor”. “Me gusta hablar sobre las cosas que realmente tienen sentido o que para mí tienen sentido, no estoy juzgando a otros”, aclaró.
Con diploma cultural
El miércoles, Luciano Pereyra fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura porteña. “No esperaba este reconocimiento, estoy inmensamente agradecido. Hago mi trabajo con mucho amor y respeto. Esta distinción es para familia, amigos, equipo de trabajo y, especialmente, para mi público, porque yo no estaría acá si no fuera por ellos”, dijo el cantante al recibir la distinción. Y agregó: “No me quiero olvidar de los familiares del submarino ARA San Juan, ojalá la música sane un poco el dolor que están sintiendo en estos momentos”.
El amigo de Luján vuelve con canciones nuevas
Cita con un romántico. Tras su paso por Bahía Blanca, Luciano Pereyra llega a Neuquén para compartir con sus seguidores el amor por la música. El domingo a las 21 se presenta en el Gimnasio del Parque Central con La vida al viento. Las entradas (550, 700, 850 y 1000 pesos) se venden en Viaticket y Saturno Hogar.