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Luego de 25 años, cayó el femicida de una enfermera

La tecnología identificó al brutal violador y asesino de una joven. El hecho ocurrió en 1995, en Sacramento River Trail, California

Después de 25 años, la Justicia llegó para una enfermera estadounidense que fue violada y asesinada: los avances tecnológicos le permitieron a la Policía analizar una prueba de ADN y así, detuvo al femicida.

El abominable hecho ocurrió en 1995, en Sacramento River Trail, California. La víctima, llamada Christine Susan Munro y de 37 años, apareció sin vida en un camino solitario luego de ser degollada y sufrir una decena de heridas de arma blanca.

Durante dos décadas y media, nadie había sido acusado de matar a la trabajadora de la salud, madre de cuatro hijos. En 1997, un hombre confesó el crimen pero las autoridades tuvieron problemas con su historia y dijeron que no había pruebas suficientes para juzgarlo con éxito en la corte.

Ahora, las evidencias sí pudieron confirmar al asesino: la Policía y los fiscales acusaron al responsable del ataque gracias a un nuevo análisis de ADN. Los investigadores volvieron a enviar los raspados de uñas de Munro para su pesquisa con tecnología que no existía en el momento del asesinato e identificaron al femicida como James Watkins, de 42 años y residente de Texas.

La fiscal de distrito del condado de Shasta, Stephanie Bridgett, afirmó que su oficina acusó a Watkins del asesinato de Munro, y el sospechoso fue trasladado en avión de Texas a Redding y encarcelado por cargos de violación, secuestro y asesinato. La agente pública también precisó que el caso se presentó en un tribunal de menores debido a que el hombre tenía 17 años en el momento del homicidio. Su oficina planea solicitar una transferencia para que pueda ser acusado y procesado en un tribunal de adultos.

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"Eso es algo que puede llevar algún tiempo. Mientras tanto, será internado en la cárcel del condado de Shasta sin fianza", comunicó Bridgett.

Después de mudarse a Redding desde Texas a principios de 1995 para vivir con su tía y su tío, Watkins tuvo varios enfrentamientos con el Departamento de Policía local por delitos menores. Luego, el delincuente regresó a Texas en 1997 y recopiló un registro de condenas que incluían agresión sexual, robo, fuga y robo a un banco.

Así, cumplió una sentencia de 14 años por robo en una prisión estatal en Beaumont. En la sentencia por el asesinado a Munro, no podrá ser condenado a la pena de muerte porque era menor de edad cuando sucedió el crimen pero sí cabría la cadena perpetua sin libertad condicional.

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