Sobre el proceso de destitución contra la presidenta Dilma Rousseff, su sucesora al frente del Partido de los Trabajadores y del gobierno brasileño, Lula aseguró al diario español que se trata de una "venganza" hacia la formación.
"No tiene ninguna base legal o jurídica, no tiene sentido", dijo Lula, que ocupó la presidencia de Brasil entre 2003 y 2010.