Según informó el portal del diario Folha de Sao Paulo, Lula reconoció, en reunión con el presidente del PT, Rui Falcao, y otros dirigentes del partido de izquierda, que si el Senado resuelve abrir el juicio político a Rousseff, tal como autorizó la Cámara de Diputados, será muy difícil evitar la destitución.
El aval de la Cámara Baja al enjuiciamiento, votado el domingo, fue recibido el lunes por el presidente del Senado, Renan Calheiros.
El próximo paso es la creación de una comisión especial en la Cámara Alta, que emitirá un fallo preliminar.