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Un médico cobraba más de 20 mil dólares por una supuesta cura del cáncer con ajo y vitamina C

Atendía sin licencia en el Reino Unido y ofrecía tratamientos sin evidencia científica a pacientes oncológicos.

Un médico del Reino Unido fue inhabilitado tras comprobarse que ofrecía tratamientos sin respaldo científico a pacientes con cáncer, a quienes les cobraba más de 20 mil dólares por supuestas curas. El profesional operaba sin licencia y atendía en una vivienda particular, donde inyectaba sustancias como vitamina C y aceite de ajo.

La medida fue informada el 24 de abril por el Consejo Médico General (GMC): “Suspendido. Médico excluido. Aún no en vigor, pendiente de apelación.”. La sanción se basa en una investigación que determinó que Mohsen Ali incurrió en prácticas engañosas y riesgosas.

El caso salió a la luz luego de que uno de los pacientes presentara una denuncia ante la policía local. Ali había perdido su licencia médica en 2015, pero en 2018 trató a dos pacientes con cáncer de próstata y de ovario en una propiedad ubicada en la ciudad de Leicester.

Durante las audiencias del Servicio de Tribunales de Médicos (MPTS), iniciadas en diciembre de 2025 y retomadas en enero y abril de 2026, se estableció que el médico afirmaba poder curar el cáncer con una “tasa de éxito del 90%”.

Por esos tratamientos, cobró hasta 15.000 libras esterlinas a un paciente y entre 10.000 y 12.000 libras a otro.

Tratamientos sin respaldo científico

Entre los procedimientos mencionados en la causa se encuentran infusiones intravenosas de vitamina C y aceite de ajo, así como otras prácticas como la ozonoterapia.

Un perito indicó que no existen estudios ni datos clínicos que respalden la eficacia de estos métodos para curar ningún tipo de cáncer.

En ese contexto, el MPTS concluyó que el médico sabía que no se trataba de tratamientos basados en evidencia y calificó su conducta como “deshonesta”.

Médico Reino Unido

Las sesiones se realizaban en la vivienda del médico, que funcionaba tanto como residencia como centro de atención. Foto ilustrativa

También se estableció que no obtuvo el consentimiento informado de uno de los pacientes para aplicar los tratamientos, lo que constituye una falta grave en el ejercicio de la medicina.

Durante la investigación, se encontró un folleto en el domicilio del médico en el que se promocionaba como un “médico cualificado” y se afirmaba que sus métodos “curaban muchos tipos de cáncer”.

El material también incluía la frase: “En el nombre de Alá, el mejor sanador, nuestro objetivo es lograr una tasa de curación superior al 90% en las enfermedades más difíciles, como el cáncer”.

Condiciones insalubres y prácticas riesgosas: cómo operaba el médico

Las sesiones se realizaban en la vivienda del médico, que funcionaba tanto como residencia como centro de atención. Una inspección de Public Health England citada por la BBC detectó múltiples irregularidades sanitarias en el lugar.

El informe señaló la presencia de superficies y objetos contaminados, así como la falta de medidas básicas de prevención de infecciones. También se constató que el equipamiento médico era reutilizado sin procesos adecuados de descontaminación, lo que exponía a los pacientes a riesgos de infecciones graves.

El inmueble fue descripto como un espacio con escasa diferenciación entre áreas domésticas y clínicas, y en condiciones “sucias y antihigiénicas”.

Durante las audiencias, uno de los pacientes relató que el médico aseguró que el cáncer de próstata era “fácil de curar”.

En otro caso, vinculado a una paciente con cáncer de ovario en etapa terminal, se indicó que Ali sostuvo que podía revertir la enfermedad, pese a diagnósticos previos del sistema de salud.

Según se expuso en el tribunal, el médico también afirmaba que “la quimioterapia no funcionaba” y que “el NHS los estaba matando y las grandes compañías farmacéuticas estaban ganando dinero”.

Ali no compareció ante el tribunal, pero en un correo electrónico enviado al GMC negó las acusaciones y aseguró que “nunca dijo que pudiera curar el cáncer”.

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