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Según se informó, el cuerpo fue hallado por una pareja que caminaba por la zona de Camino del Bicentenario y la avenida Saavedra. En ese momento, se toparon con una escena tan macabra: el cuerpo de la mujer boca abajo y en una zanja; y una jauría seguía sobre ella, mordiéndola.
La víctima fue identificada como Sara Noemí Gaspani. “Había salido a correr. Tenía auriculares, ropa deportiva y llevaba una pequeña botella con agua cuando la hallaron muerta”, precisó una fuente cercana a la causa a diario El Tiempo.
Aparentemente, en el camino se cruzó con un grupo de seis perros y el ataque fue mortal.
Con esta información, ahora la Justicia de Azul evalúa imputar por “homicidio culposo” a la dueña de los animales.
Según trascendió, durante un allanamiento en la casa de la mujer descubrieron a varios perros enterrados en el jardín y se cree que ella misma los envenenó después del violento ataque a la docente.
Solo dos de los perros permanecían con vida y fueron retirados del lugar por personal de Bromatología. Ambos tenían en sus pelajes manchas rojizas que se presume serían sangre de la víctima.
El dato que llevó a los investigadores a la casa de la mujer lo aportó la misma pareja que había encontrado el cuerpo de la víctima.
De acuerdo a su declaración, luego de que ellos descubrieran el cuerpo, vieron a una mujer llamar desde una casa vecina a los tres perros que todavía seguían sobre la profesora, y los animales le obedecieron.
Después, el hijo de la vecina mencionada alimentó la hipótesis al afirmar que su mamá solía adoptar perros que encontraba abandonados en la zona y que tenía en su casa varios animales.
La causa fue caratulada de manera preventiva como “Averiguación de causales de muerte” y es investigada por Alejandro Carballo, fiscal de la Unidad Funcional N° 2, y la magistrada Magdalena Ana Forbes, titular del Juzgado de Garantías N° 1, ambos pertenecientes a los tribunales de Azul.
El informe forense de la muerte
El informe de los forenses determinó que la muerte de la mujer fue “rápida y traumática”, a causa de las múltiples lesiones provocadas en todo su cuerpo por los animales que la atacaron. Según explicaron, las mordidas, en algunos casos fueron “penetrantes” y “en otros desgarrantes”.
“La causal de la muerte es una mordedura en el cuello, de un perro grande. Esa fue la mordedura vital y le provocó a la mujer un paro cardiorrespiratorio traumático”, concluyeron los peritos.