Por su parte, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, reconoció también ayer que el ajuste fiscal en el país será "tremendo" si el Congreso no aprueba la ley que permitirá cerrar el acuerdo con los fondos.
Lograr pagar a los fondos buitres y que Argentina vuelva a ser aceptada "en los mercados internacionales" es el tema más relevante de la agenda del Gobierno y de máxima preocupación para la nueva gestión. Desde la Casa Rosada cuentan con que los gobernadores también necesitan derogar la ley Cerrojo y la de Pago Soberano para conseguir crédito desde el exterior y financiar su rojo fiscal, pero el equilibrio político es aún delicado. Los plazos corren y el Gobierno deberá lograr la aprobación parlamentaria antes del 14 de abril, día en que se cumple el plazo para realizar los pagos.