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MAR DEL PLATA - Lo que era una simple tarea de rutina terminó siendo un descalabro y, de milagro, no fue una tragedia: una topadora que entró a la playa pública de la provincia de Buenos Aires, en la zona de Constitución en la ciudad de Mar del Plata, perdió su rumbo por una mala maniobra y se terminó llevando puesto el balneario que está al lado, arrasando con las estructuras de las carpas que estaban en ese lugar aunque, afortunadamente, ninguna persona estaba en ellas.
Todavía no queda claro qué fue lo que ocurrió y llevó a la máquina a producir semejante desastre, aunque no se descarta ninguna de las hipótesis principales: que haya sido un problema mecánico o que haya sido responsabilidad e impericia de su conductor. Por lo pronto, en cuanto la máquina entró a la arena cambió su dirección y trastocó los planes originales de desmonte de las carpas de la provincia en esa playa. En realidad, la fecha elegida para hacer estas obras de desmantelamiento era el viernes, pero el intenso y repentino temporal obligó a modificar la hoja de ruta, postergando el trabajo para el día siguiente. Ayer sí el día estuvo apto, y los operarios comenzaron con su trabajo.
El accidente se dio alrededor de las 9 de la mañana, cuando los obreros ya estaban trabajando desde hacía un rato. Nadie logró explicarse por qué la topadora derrapó de esa manera en la arena y terminó en el lugar en el que terminó. Por lo pronto, personal de la policía local, que se dirigió inmediatamente al balneario (hasta hace unos días, a pocos metros de esa zona funcionó un destacamento del Operativo Sol que fue levantado al término de la temporada), comenzó con las pericias para evaluar las razones (y las responsabilidades) del accidente.
Además, hubo que resolver una tarea que no fue menor: quitar del lugar a la pesada máquina que había quedado como si hubiese encallado, en una zona geográfica de acantilados aunque no demasiado altos.
El balneario privado que fue dañado por este accidente se llama Costa del Sol y sólo sufrió daños la parte estructural de las carpas que se encuentran sobre la arena (no alcanzó a verse perjudicada la estructura de material, donde funcionan la administración del lugar y también el patio de compras y la confitería).
Según posteó en un medio marplatense un presunto testigo del hecho, no fue una tragedia de casualidad porque “de milagro no había nadie dentro de la hilera de carpas que fueron arrasadas. Es insólito, irresponsable y temerario que se permita pasar por esa precaria bajada a una maquinaria de semejante porte, que no tiene espacio para maniobrar ni, evidentemente, la capacidad técnica suficiente de quien la conduce”.