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Manejaba borracho, se subió a la vereda y chocó un semáforo

El conductor iba con más de 2 gramos de alcohol en sangre. De milagro, no hirió a otras personas ni dañó otros autos. Minutos más tarde, un segundo conductor borracho chocó tres autos.

Un borracho al volante, con 2,37 gramos de alcohol en sangre, perdió el control de su auto cuando transitaba el centro neuquino, terminó sobre la vereda y colisionó con un semáforo. La Policía le secuestró su auto y lo multó.

El siniestro ocurrió en las últimas horas del viernes, puntualmente pasadas las 22, sobre la intersección de calles Almirante Brown y J. B. Justo, por donde circulaba el conductor de un vehículo Chevrolet Meriva. El comisario inspector Juan Carlos Ibarra, subdirector de la Dirección Tránsito de la Policía neuquina, confirmó lo ocurrido e informó que el sindicado conducía por calle Brown en sentido norte-sur.

De un momento a otro y por circunstancias que hasta entonces se desconocían, el conductor perdió el control del auto y terminó sobre la vereda, deteniendo su desplazamiento recién al impactar contra el semáforo de la intersección, sobre la esquina de la Clínica de Ojos Santa Lucía.

A las 22:25, los efectivos recibieron el aviso y acudieron a la escena para asistir al hombre, quien afortunadamente salió ileso del siniestro. Por este motivo, se lo sometió al test de alcoholemia, el cual no sólo arrojó resultados positivos, sino una alarmante cifra: 2,37 gramos de alcohol en sangre.

De milagro, el conductor no afectó a terceras personas ni otros vehículos.

El personal de Tránsito le secuestró el vehículo, el cual quedó a disposición del Tribunal de Faltas, y lo infraccionó por la conducción bajo los efectos del alcohol.

Otro borracho chocó tres autos

Ibarra confió que alrededor de la medianoche detectaron el segundo borracho de la noche transitando por calle Saturnino Torres, luego de que este, a bordo de una camioneta Toyota Hilux, colisionara con un remisse de la empresa Ceferino y un Chevrolet Prisma para luego, metros más adelante, impactar un Renault Sandero estacionado.

En esta ocasión, el conductor registraba 1,37 gramos de alcohol en sangre y fue derivado al hospital para recibir atención médica, aunque no presentaba heridas de gravedad.

El subdirector recordó el peligro que ocasionan para sí mismos y terceros aquellos que deciden conducir bajo los efectos del alcohol y subrayó la importancia de abstenerse de consumirlo previo a sentarse al volante o designar un conductor responsable.

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