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Marche una docena con mucho Merengue

Real Madrid aplastó 4 a 1 a la Juventus y se confirma como el más ganador de la historia del torneo. Ronaldo (2 goles), genio y figura.
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Cardiff-. De la final de la Champions habló todo el mundo en la previa, pero ningún opinólogo vaticinó una paliza semejante. La mística y la historia del Real en el torneo y la magia de Cristiano Ronaldo fueron demasiado para las aspiraciones de la Juve, que otra vez se queda con las ganas.

El Merengue se consagró bicampeón de la Liga de Campeones de Europa con una lección de fútbol y un inapelable 4 a 1 en Cardiff, Gales. Los argentinos Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín poco pudieron hacer para el elenco turinés (ver aparte). El que se aseguró por otro año el Balón de Oro es Ronaldo, después de su espectacular actuación en otro partido definitorio. CR7 anotó dos veces (20’ PT y 19’ ST) y terminó como goleador de la competencia con 12 tantos (ver aparte).

Además, el brasileño Casemiro (15’ ST) y Marco Asensio (45’ ST) aumentaron para los españoles y el croata Mario Mandzukic (27’ PT) marcó para el equipo italiano.

El volante colombiano Juan Cuadrado vio la tarjeta roja en la Vecchia Signora, a los 38 minutos del segundo tiempo.

El Real Madrid llegó a 12 títulos, cinco más que el Milan de Italia, y es el primero en sumar dos consagraciones consecutivas desde el nuevo formato que empezó a jugarse en la edición 1992-1993. Por su parte, Juventus se quedó en dos festejos (1985 y 1996), más siete subcampeonatos.

Ronaldo demostró una vez más por qué está en la cima del fútbol mundial desde hace dos temporadas, acompañado de un gran funcionamiento colectivo y de una estructura firme desde la llegada del francés Zinedine Zidane como director técnico. El conjunto merengue doblegó a un rival que en toda la Liga de Campeones había recibido apenas tres goles y ayer sufrió cuatro veces la caída de su arco. La diferencia abismal que se observó en el complemento le dio forma a una goleada histórica que se plasmó en pocas ocasiones en el plano internacional, como en la final que el Milan vapuleó al Barcelona por 4-0 (1993-1994).

El equipo italiano dominó el primer pasaje del desarrollo con la gran tarea en el medio de Miralem Pjanic y las escapadas de Higuaín, que exigió en dos ocasiones a Keylor Navas, quien respondió positivamente. Sin embargo, la potencia y la calidad individual del Merengue le permitieron abrir el marcador en los pies del portugués Ronaldo (20’), tras una gran subida y asistencia de Dani Caravajal.

A pesar de verse en desventaja, la Juventus mantuvo la calma y en una increíble combinación colectiva, que concluyó con una media chilena de Mandzukic, arribó a la merecida igualdad. El Real cambió su semblante en el complemento, salió a presionar con mayor intensidad y asfixió a los creativos rivales, lo que se tradujo en buenas situaciones para pasar al frente, mientras que el equipo italiano se metió atrás y cayó con baile por los goles de Casimiro, Ronaldo y Asensio. El Madrid, un Real campeón.

La Juve le hizo partido sólo en el primer tiempo. El Real lo resolvió más fácil de lo previsto.

Dybala e Higuaín quedaron en deuda, como toda la Juve

Flojo papel de la Joya y del Pipa en la final de la Champions. El primero, incluso, fue reemplazado 15 minutos antes del final. El segundo sigue extendiendo su karma en las definiciones.

Gonzalo Higuaín pivotea, trata de generar espacios, corre. Pero en una de las pocas que tiene, le pega al arco y nada: el arquero controla en dos tiempos su remate. Luego, sucumbe ante los defensores rivales.

Paulo Dybala mete un enganche, uno que otro amague, linda gambeta y no mucho más. Nada de lo que inventa le sale y se marcha del campo de juego reemplazado quince minutos antes del pitazo final.

Para el Pipa continúa el karma de las finales; a la Joya el partido esta vez le quedó grande (las propagandas de la final lo ponían a la altura de Cristiano Ronaldo, como las dos caras del partido en la previa), pero es joven y tendrá revancha y muchas finales por delante.

Lo cierto es que los dos futbolistas argentinos quedaron en deuda. Un país los alentó ayer. Leo Messi seguramente les habrá deseado suerte para que no se consagrara el eterno rival del Barcelona, pero nada de eso fue suficiente.

Ni el ex atacante del Millo ni el talento cordobés surgido en Instituto tuvieron un buen partido y ahora seguramente muchos harán leña del árbol caído. Creemos que la cosa no pasa por ahí...

600 La Juve le hizo partido sólo en el primer tiempo. El Real lo resolvió más fácil de lo previsto.

Turín: 200 heridos

Una estampida provocada por un momento de pánico colectivo entre aficionados de la Juventus, por temor a la presencia en el lugar de una bomba, provocó 200 heridos en el centro de Turín, Italia, donde miles de hinchas se habían reunido para seguir la final de la Liga de Campeones en Cardiff.

Dos de ellos estarían en estado grave, según indicó la policía. “Habrá que esperar un poco para comprender qué ha provocado este movimiento de pánico”, afirmaron las autoridades locales.

Unos diez minutos antes del final del choque, un petardo explotó y los gritos de un hincha sobre la posible presencia de una bomba provocaron carreras e instantes de caos, según constataron periodistas de la agencia de noticias AFP y los medios italianos. Grupos de hinchas corrieron y muchos se golpearon contra las barreras de seguridad o los edificios que rodean la plaza San Carlo de Turín, donde se habían instalado pantallas gigantes para seguir el partido.

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