El defensa argentino tiene hasta el 5 de abril para presentar alegaciones antes de que la FA emita un fallo definitivo.
Según la normativa de la federación, los futbolistas en
Inglaterra tienen prohibido apostar, ni directa ni indirectamente, en ningún partido o competición futbolística que tenga lugar en cualquier parte del mundo.
Tampoco tienen permiso para jugar dinero en "ninguna otra cuestión relacionada con el fútbol", como por ejemplo "el traspaso de jugadores, la contratación de entrenadores o la selección de equipos".
Igualmente está prohibido que los futbolistas "pasen información confidencial a otra persona que la use para apostar".